Debian Jessie no monta las tarjetas SD

Me he dado cuenta de que en Debian testing, ahora Jessie, hay un problema con los lectores internos de tarjetas SD, y debe ser un problema general porque me ha pasado en el Asus EeePc y en un Toshiba NB200. Sucede en LXDE y XFCE, al menos.

El problema concreto es que se inserta una tarjeta y no sucede nada, no se monta y no aparece en el directorio de dispositivos insertados (al hacer fdisk -l como root, por ejemplo). Sin embargo, el lector sí que aparece al ejecutar lsusb. Un problema similar causado por el mismo bug es que el lector de CD-Rom no reconoce los discos. Ambos, discos y tarjetas, son reconocidos sin problemas al iniciar el ordenador con el medio insertado, pero una vez expulsado, no vuelve a funcionar si se inserta otro disco u otra tarjeta.

No sé explicar el porqué de este fallo, pero la solución es muy sencilla.

Lo primero es introducir una tarjeta en el lector y comprobar que, efectivamente, nada sucede. Abre entonces un terminal de root y ejecuta:

bash -c ‘echo 4000 > /sys/module/block/parameters/events_dfl_poll_msecs’

Si en ese momento se monta la tarjeta, tenemos la solución. Solo falta hacer que la solución sea resistente a un reinicio, ¿no?. Para ello edita el archivo /etc/rc.local y añade la línea

echo 4000 > /sys/module/block/parameters/events_dfl_poll_msecs

antes de la última, la que pone «exit 0»

Guarda, sal y reinicia. Todo debería funcionar a la perfección.

Si no funciona, que podría pasar, por supuesto, comprueba lo siguiente:

Mira en el fichero /etc/fstab con un editor de texto y asegúrate de que aparecen las particiones del disco correspondientes al directorio raíz, a la carpeta /home y todas las que hayas configurado en la instalación o con posterioridad. Pero si aparece un segundo disco, comenta la línea. El primer disco aparecerá como /dev/sda y los puntos de montaje conocidos (/home, swap, /boot, etc). Pero si no tienes más discos duros, no debería aparecer ninguna linea que ponga /dev/sdb. Si es así, coméntala (añade un carácter # al inicio de la linea). También podrías borrarla, pero así es más sencillo deshacer los cambios en el caso de que te equivoques.

Configura Abiword a tu gusto.

Hace ya tiempo que escribí una entrada en la que alababa las bondades de Abiword. Sigo usándolo habitualmente de modo muy satisfactorio, pues me parece un procesador de textos rápido, ligero y completo. Completo para las cosas necesarias en el día a día como escribir textos sencillos, apuntes, listas, etc. Si lo que necesitas es un procesador avanzado como para maquetar un periódico, pues no, no te vale. Desde entonces lo único que he cambiado es la fuente por defecto: he pasado de VL Gothic a UME Plus P Gothic.

Sin embargo, creo que ya me hace falta recopilar los dos o tres trucos que he usado para que Abiword no me diera dolores de cabeza.

Uno de estos trucos es variar la plantilla «Normal» y encontrarme una fuente multilingüe al abrir el programa (una de las obligaciones que uno tiene cuando es un estudioso del japonés) y el texto justificado (manías mías). Resulta que hace tiempo descubrí que el problema que me impedía escribir japonés con fluidez en Abiword era que no maneja varios idiomas a la vez, cambiando la fuente cuando cambias de método de entrada igual que hace LibreOffice. Por ello debes cambiar a una fuente que sea aceptable y contenga todos los caracteres tanto en lenguajes occidentales como en japonés. Básicamente de eso trataba la entrada que escribí hace tiempo. Pero es realmente un engorro hacer eso siempre que quieres comenzar un documento. Por ello es necesario variar el comportamiento de Abiword en cuanto se abre. Hay que hacer lo siguiente:

– Abre un documento y escribe algo, formatéalo a tu gusto (en cuanto a las opciones generales, fuente, tamaño de fuente, justificado, interlineado y poco más).

– Guárdalo con la opción de Guardar como… de modo que puedas escoger destino y formato. Busca la carpeta .config/abiword/templates. Si no existe una carpeta templates dentro de abiword, créala. En ella guarda el documento como normal y escoge el formato Abiword templates (.awt). Guarda.

– Sin cerrar el archivo, borra todo el contenido sin modificar los formatos y repite la operación sobreescribiendo normal.awt. Cierra el programa y, cuando lo abras, encontrarás las opciones que escogiste ya seleccionadas por defecto.

Otra de estas manías es que Abiword guarde los textos en formato RTF por defecto. RTF fue desarrollado por Hasecorp, pero está descrito y está libre de pago de licencias. Es un formato ligero, sencillo y soportado por multitud de programas en multitud de plataformas. Digo RTF como puede ser HTML, TXT, ODT u otro cualquiera que te guste más que ABW, que no es compatible con nada que no sea este programa. Para ello hay que hacer lo siguiente en un terminal de root (sustituya nano por cualquier otro editor que tenga a mano y le guste):

nano /usr/share/abiword-2.9/system.profile

y antes de la línea

/>

hay que incluir el texto

DefaultSaveFormat=».rtf»

si en lugar de RTF prefieres HTML, pues DefaultSaveFormat=».html», o TXT o lo que sea.

Guarda, cierra y listo. Fácil y sencillo.

[Actualizada] LXDE y Gmail en la zona de notificación

Esta es una de estas entradas que tienen más de autorecordatorio que de ayuda real a otros, pero bueno, si a mí me hizo falta romperme las meninges unos minutos, quizás alguien le saque partido.

Cuando estaba usando XFCE en lugar de LXDE, una de las cosas que me gustaron mucho del panel era el aplique de Gmail, cosa que no existe en lxpanel. En los ordenadores con Gnome tengo extensiones que hacen eso mismo, y sé que también hay opciones para KDE. Sin embargo, no encontraba la manera de hacer lo mismo en LXDE. Pero todo tiene solución. En los repositorios hay varias opciones válidas para las áreas de notificación de diversos escritorios, una de las cuales nos sirve a la perfección, checkgmail. El único problema es que dará un error cuando intenta hacer login.

Lo único que hay que hacer, según he visto en http://linuxdeal.com/how-to-fix-checkgmail, es lo siguiente en un terminal de root:

aptitude install checkgmail patch

checkgmail -update

Si el programa se inicia, ciérralo y sigue:

wget http://linuxdeal.com/files/checkgmail.patch

patch  /usr/bin/checkgmail checkgmail.patch

Ahora hay que incluirlo entre los programas que se inician al arrancar el ordenador, por lo que seguimos tecleando:

leafpad /etc/xdg/lxsession/LXDE/autostart

y añade una línea que ponga, exactamente, esto:

@checkgmail

Y a continuación se pueden configurar cositas interesantes en las opciones, como las acciones cuando se haga click o el icono a mostrar.

ERROR: 200

Si después de todos estos pasos Checkgmail muestra Error: 200 y no puede conectarse con el servidor de correo, tienes que seguir un par de pasos más:

Como root, edita el archivo /usr/bin/checkgmail con el comando

nano /usr/bin/checkgmail

y, en él, sustituye las direcciones

https://www.google.com/accounts

por

https://accounts.google.com

sin modificar el resto de la línea. Deberías encontrar esta cadena en tres ocasiones, aunque es probable que una o dos ya estén correctas.

Y listo.

Newsbeuter

En otra entrada anterior me hice eco del cierre de Google Reader y la búsqueda (generalizada) de otras opciones para leer las suscripciones RSS y de cómo había terminado en Feedly.

Feedly no es más que una extensión para el navegador que sirve como visor de Google Reader. Funciona muy bien y es visualmente atractivo. Pero, en mi opinión, tiene dos defectos graves, a saber:

1- no tiene una interfaz de búsqueda en el historial de feeds. Por ejemplo, recuerdo que hay una entrada de un blog que sigo en la que se explica cómo hacer los macarrones. Entro en Google Reader, escribo macarrones en el campo al efecto y encuentro, entre los resultados, lo que busco. Pero en Feedly no existe este campo o es muy poco intuitivo el encontrarlo, porque yo no lo he hecho.

2- Hay que loguearse siempre con la cuenta de Google. Es lógico puesto que no es más que un frontend, pero hay que otorgar permisos a la extensión siempre que abres el navegador. Y entonces, al menos en la configuración por defecto, toda tu navegación será con el login de Google activado. Si no te gusta esa navegación «escuchada», tienes que leer las noticias, abrir una página de Google y cerrar sesión explícitamente.

Además, cada vez me gustan menos las cosas en la nube, de una manera u otra se termina uno por sentir defraudado (en el servicio, en la privacidad…) Me he dado cuenta de que miro las noticias en un solo ordenador, dos a lo sumo, de modo que no sacaré mucho partido de guardar cosas in the cloud.

Así que he probado Liferea y no me ha servido. En mi pobre Asus EeePc a 900 MHz, que se calienta como una freidora, en cuanto hay una base de datos de feeds leídos un poco grande el programa se vuelve lento y tiende a congelarse. Y esto me ha llevado a un gran, gran descubrimiento: NEWSBEUTER. Un super lector de RSS en modo texto, rápido, potente, ligero y con soporte para Google Reader (aunque eso no importa ya).

Usuarios de Debian o derivados: está en los repositorios. Una vez instalado, teclead en un terminal

newsbeuter -i archivo.xml

donde archivo.xml o archivo.opml es el archivo que puedes descargar de Google Reader o generar con otra aplicación de lectura de noticias y que contiene las direcciones de todas las suscripciones.

Y listo, con el programa abierto escribe «?» (sin las comillas) para ver una enorme lista con las acciones del teclado. Te sorprenderás. En http://newsbeuter.org/doc/newsbeuter.html hay una guía muy completa.

Pues nada, que lo disfrutéis, yo ya no busco más.

ACTUALIZACIÓN: Si necesitas activar el soporte para Newsblur, aparece un problema de login. Para solucionarlo, sigue estos pasos.

Añadir una hoja PDF en un documento de LibreOffice Writer

Con motivo de un proyecto que tengo que presentar en el que he de incluir, además del contenido del proyecto, algún catálogo comercial que apoye con datos las afirmaciones vertidas en el texto, me he encontrado con un problema.

¿Cuál?

Tener un documento de texto en LibreOffice Writer en su formato habitual, esto es, odt, y un documento en formato PDF que necesito incrustar en el ODT manteniendo las características de este, es decir, números de página, referencias en el índice, etc. Tras intentarlo de todas las maneras posibles, he encontrado una ampliamente satisfactoria y muy sencilla.

Si no lo tienes instalado, instala Image Magick:

aptitude install imagemagick

A continuación escribe, en un terminal de usuario:

convert -density 150 archivo.pdf archivo.png

Ya tienes el mismo documento PDF en un formato de imagen que puedes insertar a través del menú habitual «Insertar – Imagen – A partir de archivo.

En el caso de que tengas un documento de varias páginas de las que necesites solo 1, ábrelo primero con un visor de PDF, imprime las páginas que necesites en un fichero aparte y convierte este a continuación. Si el archivo que vas a convertir tiene varias páginas, la imagen que conseguirás se dividirá en tantas partes como páginas haya en el PDF, en la forma archivo-0.png, archivo-1.png, etc.

Fácil y sencillo, para toda la familia.

Via http://gualb.wordpress.com

Raspbmc no muestra las miniaturas.

El único problema que me he encontrado con Raspbmc es que, aunque funciona a las mil maravillas out of the box, no muestra las miniaturas de los archivos de vídeo a medida que navegas por los directorios buscando la peli que quieres ver. Pero, por fortuna, la solución es muy sencilla.

Conéctate al RPi con tu ordenador habitual a través de ssh. Cuando tengas el cursor esperando órdenes, teclea

sudo initctl stop xbmc

para detener el programa y poder hacer cambios en el archivo de configuración de la interfaz:

nano /home/pi/.xbmc/userdata/guisettings.xml

Busca la línea (está cerca del inicio del archivo) que pone

<extractthumb>false</extractthumb>

y cámbiala por

<extractthumb>true</extractthumb>

Guarda el archivo con Control+O y ciérralo con Control+X.

Ahora sólo tienes que volver a iniciar el programa con

sudo initctl start xbmc

Es así de fácil. Ahora verás las miniaturas de tus películas y series.

Convierte tu Raspberry Pi en un centro multimedia.

Esta es la última entrada de una serie dedicada al pequeño Raspberry Pi.

Ingredientes:

Un Raspberry Pi.

Una tarjeta SD de 4 GB donde se instalará el sistema operativo y aplicaciones.

Una conexión a internet por cable cerca del Raspberry Pi (router, plc, etc).

Un ordenador con conexión a internet y lector de tarjetas.

Un televisor con entrada HDMI (y, si quieres sacarle todo el jugo, que sea FullHD).

Vamos a utilizar una distribución de GNU/Linux como centro multimedia dedicado. Está basada en Debian y construida especialmente para convertir el pequeño Raspberry en un fantástico reproductor. Se llama Raspbmc y es una variación del Raspbian que usamos en los tutoriales anteriores y XBMC, para mí el mejor «media center» con mucha diferencia.

Antes de empezar, una aclaración. Si tu librería multimedia tiene muchos archivos codificados en MPEG2 (el formato del DVD) tienes la posibilidad de comprar, por unas módicas 2,40 libras esterlinas, el códec para descodificar esos archivos. Sin embargo, la capacidad del Raspberry es muy limitada a la hora de sacar información de un archivo ISO. De modo que los archivos MPEG o los de tipo VOB propios de un DVD no te darán problemas, pero las imágenes de disco sí. Así que si tienes muchas copias de seguridad de tus películas en formato ISO, vete pensando en otro equipo o en recodificar tu colección en un formato moderno.

Eso, he escogido Raspbmc y lo vamos a instalar. Asumo que, como en todos los post hasta ahora, en el ordenador que usas corre Debian u otra distro GNU/Linux. Si lo estás haciendo a través de un ordenador con Windows, sigue estas instrucciones. Comenzamos el proceso con Linux:

Coge tu tarjeta SD y la insertas en el lector de tarjetas de un ordenador con conexión a internet. Comprueba el nombre del dispositivo, no de la partición de la tarjeta, con:

fdisk -l

como root. Anótalo o recuérdalo.

Ahora vamos a conseguir la imagen de instalación por internet. En un terminal de usuario, no es necesario que sea root:

wget http://svn.stmlabs.com/svn/raspbmc/testing/installers/python/install.py

chmod +x install.py

Eso descargará un script en python que dará el formato necesario a la tarjeta e incluirá los archivos de arranque necesarios. Hazlo correr como root:

python install.py

Nos pedirá que escojamos el dispositivo en el que instalar de una lista. En ocasiones (a mí me ha pasado) no hay lista, pero no importa, teclea el nombre de la partición que anotaste antes (por ejemplo, sdb). Al pulsar Enter comenzará el proceso. Cuando concluya, no configures la red ni nada a través del asistente que aparece a continuación (aunque probablemente sea interesante si necesitas configurar una red inalámbrica, pero yo no lo he necesitado y no lo he probado). Extrae la tarjeta y llévala al Raspberry Pi.

Ahora el Raspito deberá estar conectado a la tele Y a internet a través del cable, bien con un PLC, como en mi caso, bien con un router o un módem directamente. Conecta también los perféricos que vas a usar, como un ratón inalámbrico, un teclado, etc. Inserta la tarjeta y enciende el ordenador. Él solito se descargará el sistema operativo, XBMC y todo lo necesario. Luego se reiniciará y lo tendrás listo.

Así, tal cual, ya funciona bien y no necesita más. Pero siempre se puede mejorar un poco la configuración de fábrica. En un principio, se puede cambiar el idioma de la interfaz. Dirígete a la opción «System» y del submenú selecciona «settings». Ahora, en la primera opción, «Appereance», selecciona «International». Dentro de este menú podrás seleccionar el idioma que quieras, la zona horaria y los idiomas preferidos para cuando haya posibilidad de escoger entre varios subtitulos o pistas de audio en una película.

Lo primero en cuanto a la red es, en mi opinión, definir una ip fija para facilitar las conexiones desde otro ordenador de la red doméstica. Navega con el teclado o el ratón por el menú hasta la entrada «Programas». Solo hay una opción: «Raspbmc settings». Selecciónala. Ahora busca las conexiones de red en la pestaña «Network Configuration», que es la primera, la que aparece por defecto. Completa los datos con los valores deseados. Recuerda que la IP (IP address) la escoges tú, la máscara de red (Subnet Mask) es 255.255.255.0 y la puerta de enlace o gateway es la dirección del router.

Si has comprado el codec del que hablamos antes, tienes que introducir el código que has recibido en tu correo electrónico a través de esta herramienta, nunca a través de la edición manual de los archivos. Lo digo porque se te pedirá que añadas un código en el archivo /boot/config.txt. Yo lo he hecho manualmente y, aunque funcione la descodificación de esos vídeos, el método manual no hará más que conseguir que se muestren mensajes de error en el arranque y errores que terminarán por desesperarte. Usando el programa «Raspbmc settings» no tendrás ningún problema; cambia a la pestaña «System Configuration». En el apartado «Advanced system settings» encontrarás el campo para introducir el código que has adquirido.

Aunque no tan a fondo como el sistema que se usa para descargar 24/7, es necesario aumentar las seguridad de un equipo conectado a la red. Lo único en ese aspecto que yo he hecho es cambiar la contraseña del usuario para que una conexión externa no se encuentre con la contraseña por defecto.  Conéctate al sistema con el ordenador con el que has hecho la instalación con el comando

ssh pi@ip.del.raspberry

Se te pedirá la contraseña que es «raspberry» y verás el prompt de la línea de comando del usuario «pi». Cambia la contraseña con:

sudo passwd pi

Introduce la antigua y luego la nueva y repítela. Listo.

Una cosa más. Si la televisión a la que lo tienes conectado tiene algún modo de vídeo de pantalla completa o ampliación de imagen o lo que sea, puede que no veas toda la pantalla. Tienes que seleccionar un modo de vídeo «punto por punto» o, si no lo deseas, no puedes o no te conviene, busca la opción «Sistema» en el menú y dentro de ella la opción «Ajustes», «Sistema» y «Hardware de vídeo». Verás la posiblidad de calibrar la pantalla (opción «calibración de vídeo». Tienes que arrastrar las esquinas superior izquierda e inferior derecha hasta que coincidan con el borde de la pantalla de la tele. También puedes ajustar la altura de la barra de subtítulos y la deformación de la imagen en el cuadrado central. Ajústalo todo como desees y sal con «Esc» o botón derecho del ratón.

Raspbmc incluye un adaptador CEC, es decir, un controlador para los sistemas de comunicación entre dispositivos a través del cable HDMI. Por tanto, si tu televisor soporta esa opción podrás usarla para controlar el media center a través del mando del televisor. En internet he visto vídeos con televisores Samsung y en mi caso he probado con Sharp Aquos y sistema Aquos Link. Y funciona de maravilla, aunque es posible que necesites reiniciar la tele apagándola y cortando la alimentación un rato.

Todo listo. A disfrutar.

Convierte tu Raspberry Pi en un servidor de descargas. rTorrent

Tras las últimas entradas dedicadas al Raspberry Pi en las que instalamos y configuramos Debian Wheezy para que funcione sin entorno gráfico en el pequeño artilugio británico, llegamos al final. Un servidor de torrents, que no solo de aMule vive el pirata.

Si lo que buscas es un centro multimedia, no te pierdas la siguiente entrada del blog.

He escogido un gestor de torrents en linea de comando, uno muy muy liviano y muy muy completo. Es incluso muy muy fácil de manejar en cuanto se aprenden cuatro cosas. Al final os pondré un enlace a una página en la que enseñan la manera de menejar su interfaz, pero intentaremos que quede todo configurado desde el inicio y no haya que tocar nada. Empezamos:

sudo aptitude install rtorrent screen

Respecto a rtorrent, ninguna duda, es el gestor de torrents que he escogido. Screen es un emulador de consola dentro de la consola; es decir, nos permite lanzar un programa, desvincularnos de él para que siga corriendo en segundo plano, dejar la terminal libre para hacer otras cosas y retomar el programa original cuando lo deseemos. Para usar estas características, hemos de descargar y usar un pequeño script cortesía de CeeC, para lo que haremos:

wget http://sites.google.com/site/xonosweb/Home/rtdaemon

Y luego, una vez descargado, le damo permisos de ejecución:

sudo chmod +x rtdaemon

Y lo copiamos a una carpeta donde el sistema lo trate como programa ejecutable:

sudo mv rtdaemon /usr/bin/

Aún no está listo. Falta configurar rtorrent.

Para configurar este programa es necesario un archivo de texto, de nombre «.rtorrent.rc» que se guarda, oculto, en la carpeta del usuario. Es un archivo complicado, por lo que es mejor bajarse un archivo de muestra y retocarlo después. Este es uno, el mío; descárgalo, renómbralo a .rtorrent.rc y guárdalo en /home/pi. Todo junto desde tu sesión en Raspberry a través de ssh:

wget https://bokunoshumi.files.wordpress.com/2012/12/rtorrent1.odt

mv rtorrent1.odt .rtorrent.rc

nano .rtorrent.rc

Ya tenemos abierto el archivo dispuesto a ser modificado.

En las líneas»upload_rate» y «download_rate» ajusta la velocidad máxima de subida y la velocidad máxima de bajada. Como va a estar funcionando las 24 horas del día, y como supongo que querrás navegar normalmente en cualquier momento, es una buena idea ajustar una velocidad de subida de 1/3 o menos de la total, igual que para aMule, de modo que siempre quede ancho de banda para navegadores, tablets o lo que sea.

El directorio de descargas está ajustado a «/home/pi», pero si has ajustado de modo diferente el punto de montaje de tu disco o prefieres que los torrents se descarguen en otro directorio, escríbelo en la línea «directory».

Ahora viene algo importante.

Hay un directorio donde el programa guarda sus datos de sesión y no funcionará si él. Viene definido en la línea

session = /home/pi/archivo/sesion

También hay un directorio donde guardar los archivos .torrent que te bajes de internet. rTorrent vigila ese directorio e incluye en su lista de descargas esos archivos sin que tengas que hacer nada. Te bajas el archivo, lo copias en esa ruta y te olvidas de él. Se puede ajustar en esta línea:

schedule = watch_directory,5,5,load_start=/home/pi/archivo/torrents/*.torrent

Como se ve, he creado una carpeta, dentro de la carpeta personal del usuario pi, de nombre «archivo» y dentro de ella otras dos, una para «sesion» y otra para «torrents». Configura todos los directorios a tu gusto, pero recuerda que deben existir las rutas que definas en estas líneas.

Hay una serie de configuraciones posibles que no están activadas, como dejar de compartir al llegar a un determinado ratio, etc, pero yo prefiero borrar los torrents manualmente.

Por último, fíjate en las líneas

port_range = 7890-7999

dht_port = 7881

En esa línea se definen los puertos que rTorrent usa para escuchar. Ábrelos en el router o cámbialos por otros que estén abiertos.

Y con esto estará configurado y listo para funcionar. Allá vamos:

El demonio de rTorrent es muy sencillo de manejar. Simplemente escribe

rtdaemon start

para iniciarlo,

rtdaemon show

para ver el programa y controlarlo, y

rtdaemon stop

para detenerlo.

Añade algún archivo torrent en la carpeta que hemos definido antes e inicia el programa con el comando rtdaemon start.

Ya está funcionando. De momento, con esta configuración, tendrás que iniciarlo cada vez que el ordenador se encienda, porque no arranca automáticamente.

Para controlar rTorrent, aunque es muy sencilo, hay que aprender los pasos básicos. Para ello recomiendo visitar los siguientes enlaces:

http://ciberterminal.blogspot.com.es/2008/02/howto-usar-rtorrent-como-un-profesional.html

http://tuxpepino.wordpress.com/2007/05/18/%C2%BFconocias-rtorrent

Convierte tu Raspberry Pi en un servidor de descargas. aMule.

mulaOtras maravillas que puedes hacer explotando las capacidades de RaspberryPi como servidor son estas:

Un servidor de torrents

Un servidor de noticias

[EDITADO 14/08/2015] He añadido el procedimiento para acceder a través de un navegador web, sin necesidad de un programa cliente. Este único proceso está descrito en su propia entrada.

[EDITADO 20/12/2014] Cuando aMule tiene una larga lista de descargas, o cuando finaliza una descarga de un archivo grande, parece que tiende a cerrarse solo. Esto es un engorro y una pérdida de tiempo: te levantas por la mañana y compruebas que aMule no está corriendo, no estás descargando ni compartiendo nada desde hace ¿media hora, seis, doce? Afortunadamente, hay una sencilla manera de evitar esto. Toda la información, aquí.

Hola de nuevo:

En esta entrada asumo que ya conocéis el porqué del proceso y los pasos básicos para conectar y aumentar la seguridad del pequeño Raspberry. Doy por sentado que, por lo tanto, el sistema funciona perfectamente con la instalación en un disco externo (excepto la partición correspondiente a /boot) y con las conexiones correctamente configuradas. Dicho esto, el proceso en sí es el siguiente:

Instalar el demonio de aMule con:

sudo aptitude install amule-daemon

Instalará, además, sus dependencias y algunas herramientas más. Ahora, en el mismo ordenador que estás usando u otro que desees tener disponible a tal efecto es necesario que instales el programa cliente que se conectará con el demonio de aMule y te permitirá controlarlo remotamente (existe cliente para Android, por lo que puedes hacer uso de un tablet o teléfono móvil para controlar «la mula»). OJO, en los repositorios de Debian Jessie no está. Si no quieres instalar desde otro repositorio o hacer cosas raras o complicadas, busca más abajo el modo de acceder vía web. Si no te importa o el programa está en tus repositorios, continúa.

Con apt o con synaptic instala:

sudo aptitude install amule-utils-gui

Luego piensa en la contraseña de acceso que la interfaz pedirá cuando se conecte al servidor que corre en el RPi. Cuando la tengas decidida escribe:

echo -n «contraseña» | md5sum

y anota el resultado, que lo usaremos más tarde.

Vuelve a la consola con la sesión de ssh abierta y en conexión con el Raspberry Pi. Inicia el demonio con el comando «amuled». Es posible que muestre unos errores y se detenga, no importa. Si funciona y no se detiene, espera unos instantes y mata el proceso con «Ctrl+C». Tiene que haberse creado, en el directorio del usuario una carpeta .aMule con las configuraciones del programa. Hay que editar uno de los archivos:

nano .aMule/amule.conf

En él ajustaremos cosas como el nombre del usuario, la velocidad de la conexión, la contaseña de acceso, etc. Concretamente en las líneas:

Nick=el nombre que quieras que se muestre.

Maxupload y Maxdownload= velocidad máxima de subida y bajada en KB (pon 0 si quieres no limitarla).

Port=

UDP Port=, son los puertos que tienes abiertos en el router. Recuerda que también se usa el UDP+3. Si has escogido el puerto 45900, también tienes que dejar abierto el 45903.

IncomingDir es el directorio donde aparecerán las descargas completadas. Para no andar buscando, usa el directorio del usuario u otro que esté fácil de acceder y, muy importante, dentro del disco externo; es decir, dentro del directorio /home/pi/.

Ahora busca la línea que pone «AcceptExternalConections=0» y edítala poniendo un «1» en lugar del «0». En la siguiente, pon la contraseña tal y como la apuntaste antes. Debe quedar tal que así:

AcceptExternalConnections=1

ECPassword=valor md5 de la contaseña.

Ahora toma nota del puerto que se usa para la conexión (y cámbialo si quieres) y ábrelo en el router. Por defecto es el 4712. La línea reza: ECPort=4712.

En principio no son necesarios más cambios. Guarda y cierra, como siempre. Inicia el demonio de nuevo tal y como hicimos al principio y, en otro ordenador de la red, comprueba que todo funciona abriendo «aMuleGUI» en el apartado «Internet» del menú. Utiliza la IP del Raspberry Pi, el puerto 4712 o el que hayas configurado y la contraseña tal y como la imaginaste en un principio.

En el caso de que tengas un ordenador con Windows y no puedas acceder a programas como amule-utils-gui o quieras conectarte desde el trabajo o vete a saber qué, existe la posibilidad de acceder a una interfaz web con la funcionalidad del programa completa. Para activarla busca, en el mismo archivo de configuración y un poco más abajo que las anteriores, las líneas

[WebServer]
Enabled=0
Password=
PasswordLow=
Port=4711

y cambia Enabled=0 por Enabled=1, introduce la misma contraseña de antes en su lugar y toma nota del número de puerto. Graba, sal y reinicia el servicio con

service amule-daemon restart

Listo. Ve a un navegador y, en la barra de direcciones, escribe la IP del RasPi, dos puntos y el puerto. Por ejemplo, en mi caso 192.168.0.20:4711. Si deseas conectarte desde el exterior debes redirigir el puerto 4711 (o el que sea que hayas configurado) hacia la IP del RPi y escribir en el navegador, en lugar de esa IP, la IP de salida del router. Te aparecerá una pantalla en la que introducir la contraseña.

amuleweb

¿Todo funciona? Bien. Comprueba que los puertos estén abiertos mirando si tienes ID alta y la red Kad se conecta. Haz los ajustes que consideres oportunos a través de esta interfaz. Ya solo queda el último paso. Antes, cierra el cliente y mata el demonio de aMule con Ctrl+C.

Lo ideal, desde luego, es que no sea necesario iniciar el demonio cada vez que inicias la máquina con un comando en una consola a través de ssh desde otro ordenador. Por eso haremos que se inicie solito cuando arranque el ordenador. Para ello edita el archivo /etc/default/amule-daemon como root:

sudo nano /etc/default/amule-daemon

y en la línea AMULED_USER=»» incluye el nombre «pi» entre las comillas. Recuerda que, en este caso, es necesario que «pi» esté entrecomillado. Guarda y cierra.

Reinicia con «sudo reboot» para comprobar que todo va bien conectándote remotamente.

Y listo.

En la siguiente entrada, cómo añadir un completisimo y liviano gestor de torrents.

Convierte tu Raspberry Pi en un servidor de descargas. ¿Por qué?

Hace un tiempo que me compré un Raspberry Pi para usar de centro multimedia. La experiencia no ha podido ser mejor, por lo que ahora tengo otro para usar como servidor de descargas, es decir, tener corriendo aMule y un servidor de torrents las 24h.

[Actualizados los cálculos con precios de 2014]

Una de las razones por las que me he decidido a jubilar mi viejo Athlon XP 2600 es el consumo. Una simple multiplicación que, en los tiempos que corren, me ha puesto los pelos de punta. La cuenta de la vieja: si el ordenador consume unos 150 W (65 del procesador, 12 cada uno de los dos discos duros y 60 la tarjeta gráfica más otros componentes como lectores-grabadores o tarjeta de red, cuyo consumo no he podido determinar, y el monitor, usado durante un tiempo indeterminado), durante 24 h son 3600 Wh al día. En un año el consumo de energía es de 1314000 Wh, es decir 1314 KWh. Y la compañía eléctrica me cobra la electricidad a 0,126 €/KWh. El precio total anual de bajarse las series todas es de 165,56 € al año.

Así que he desmontado el disco duro «grande», y me he gastado 30 € en una caja para alimentarlo y usarlo como disco externo USB. Así lo he montado todo (ordenador, router y almacenamiento) juntito en un cajón. Ahora el consumo máximo es, teóricamente, de 17 W: 5 del ordenador y 12 del disco duro (el consumo del router está fuera del cálculo porque no puede eliminarse sea cual sea el ordenador que se use) y el año me sale a 18,76 € (por 148,92 KWh de consumo total). El ahorro es de 146,80 € al año, ¡un 88%!. Si la inversión ha sido de casi 75 € entre el Raspberry pi, la caja del disco y una regleta de alimentación, está amortizado en 6 meses. Y si ya tienes una regleta de enchufes o un disco externo libre, aún más ahorro y menos tiempo de amortización. Mejor imposible.

¿Alguien duda todavía de por qué he hecho el cambio?

En poco tiempo publicaré un post que estoy preparando Echadle un vistazo a la entrada con el proceso necesario para llegar a buen puerto con este proyecto.

NOTA: El consumo máximo de un equipo es muy sencillo de estimar sabiendo las características de su alimentación. Si el transformador (el cargador del móvil, por ejemplo, que es lo que yo uso; en la siguiente entrada se explica) da  los 5 V y una intensidad de 1 A, aplicando la fórmula de la potencia eléctrica (P=V·I) tenemos que P=5 W. Si el ordenador no demanda constantemente 1 A a la fuente de alimentación, sino que esta trabaja más relajadamente, el consumo es incluso menor. En realidad el consumo del Raspberry Pi en solitario, sin Wifi ni teclados Bluetooth ni nada ronda los 3,5 W (5V y 700mA mínimos recomendados para la fuente de alimentación). El consumo exacto se puede saber midiéndolo directamente con un amperímetro, pero soy un poco vago a veces…