LaTeX 3: formatos de texto

Estamos ya en la tercera entrega de la serie dedicada a \LaTeX para las humanidades. Con esta remataremos la parte más sencilla, que nos permitirá hacer una edición básica, aunque completa, de un texto puro, como una novela. Esta entrada será un poco larga, pero a cambio contiene mucha información nueva.

Anteriormente hemos creado el documento y le hemos dado una estructura lógica. Siguiendo esta dirección «de dentro hacia afuera» veremos primero cómo formatear partes del texto, y dejaremos para más adelante cómo agregar un índice al principio (o al final) y la página de título. Comencemos: Seguir leyendo

LaTeX 2: estructurar el documento

Tras la elaboración de un documento sencillo, lo primero que vamos a aprender es a estructurarlo internamente de manera correcta.

En la introducción a esta serie de artículos pusimos de manifiesto que una de las ventajas de \LaTeX era la dificultad para escribir documentos mal estructurados. El escritor debe especificar la estructura y el programa se ocupa de todo lo relativo al formato de los títulos, el espaciado entre las partes, etc. Por eso, si la división interna del texto está clara, no habrá ningún problema.

La clase de documento que estamos produciendo es un libro (book en la primera declaración del preámbulo) y los libros se dividen en partes y dentro de las partes, en capítulos. Es la estructura más sencilla posible, de ahí que empecemos así. Seguir leyendo

LaTeX: el primer documento

Después de haber visto cuales son los ingredientes necesarios y la manera de ponerlos a funcionar, comenzaremos con el uso práctico de \LaTeX.

Habíamos quedado en que \LaTeX es un conjunto de macros para \TeX. Como tal conjunto de macros, lo que hace es interpretar las órdenes que le hemos dado y pasárselas a \TeX, o sea, que funciona como un compilador. (si es que técnicamente no lo es, que no lo sé). Entonces hemos de escribir el documento y luego compilarlo. También habíamos quedado en que había más compiladores, que por el hecho de ser diferentes pueden interpretar órdenes diferentes y pasarle a \TeX otros parámetros.

\LaTeX, cuando compila un documento (se consigue con la orden latex), produce una serie de archivos con el mismo nombre y diferente extensión. El que nos interesa, de momento, es el de extensión dvi. Es un archivo «DeVice Independent», es decir, independiente del dispositivo, una especie de PDF (anterior al PDF, de hecho) para imprimir en cualquier sitio. Se puede convertir a PostScript, a PDF o visualizar directamente con una herramienta disponible  en la instalación de LaTeX llamada xdvi. Sin embargo, nosotros compilaremos con pdflatex, que directamente nos da un fichero de salida en PDF. Pero ahondaremos en esto más tarde. Como dijo el Dr. Frankenstein, vamos por partes: Seguir leyendo

Cómo reparar la instalación de TeX Live en Debian tras la actualización

debian.swirlEn Debian Testing (a fecha de hoy es Debian Stretch en fase de congelación), una actualización de los paquetes correspondientes a la instalación de TeX Live (texlive-full) muestra un error en la configuración del paquete tex-common y problemas de dependencias en la configuración de texlive-lang-XX y otros.

Esto en cuanto a los mensajes del sistema y el aspecto técnico. En el aspecto práctico, la compilación de documentos es de muy mala calidad, con las tipografías muy pixeladas, como si fueran de baja resolución.

Sin embargo, una nueva actualización corrige el problema. Por eso la primera opción es intentar actualizar de nuevo. Si no funciona o sigue dando errores, sigue leyendo. Seguir leyendo

Consultar la Wikipedia desde la terminal

Desde la terminal de GNU/Linux, se entiende.

En equipos de pocos recursos (que es un tema que me interesa especialmente y donde GNU/Linux tiene uno de sus puntos fuertes) es complicado en ocasiones acceder a ciertos recursos en línea. A veces son programas muy pesados, otras veces páginas cargadas de gráficos y código JavaScript. En estos últimos casos es difícil si no directamente imposible usar navegadores ligeros o en modo texto.

Para solucionar estos problemas tenemos las herramientas de texto. Sin interfaz gráfica, la cantidad de recursos necesarios para ejecutar los programas es mínima y, por lo tanto, pueden ser usados en máquinas antiguas, baratas o simplemente de recursos limitados.

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HTML: introducción y primer documento

Introducción

Hace unos días que comenzamos con la serie de artículos dedicados a la informática para estudiantes de filología, historia y otras humanidades. Y empezamos con la introducción a LaTeX.

Vamos ahora con HTML.

HTML es un lenguaje de marcado, y como tal es texto plano en el que se intercalan una serie de marcas (de ahí su nombre) que indican al programa que lea ese fichero cómo debe mostrar el texto. Se usa, principalmente, para hacer páginas web, sobre todo en combinación con CSS y JavaScript, y tiene unas posibilidades fantásticas. Al ser el más usado en la web están, en mi opinión, un poco dejadas de lado las otras posibilidades que ofrece, que son las que buscamos: un formateado de textos lo más sencillo posible y multidispositivo.

Las ventajas que tiene usar HTML para manejar textos es la total interoperabilidad que ofrece manteniendo una ventajosa capacidad de formatear el texto. Existen muchas opciones para tener un texto con formato, pero la interoperabilidad siempre es un problema. Por ejemplo, la manera más sencilla de tratar un texto es como texto plano, el famoso fichero de extensión .txt, pero no permite ningún formato, por lo que no se puede incluir cursiva o un tamaño de letra mayor en los títulos de los capítulos. Otros sí permiten estas funcionalidades, pero no son multiplataforma. ¿Solución? Un estándar. Con HTML es posible editar el fichero en cualquier plataforma que permita manejar texto plano, y visualizarlo en cualquier sistema operativo, con o sin sistema gráfico, móviles, tabletas y lectores de libros electrónicos, sin más necesidades que un navegador de internet (aunque no haga falta conexión a internet, obviamente).

Insisto, el objetivo es un texto fácil de leer y editar en cualquier dispositivo, con posibilidades de ampliación muy grandes (como añadir audio y vídeo, por ejemplo). Pero no es algo apto para un trabajo que haya que presentar impreso, para eso, \LaTeX.

Otra apreciación: esto no es para hacer páginas web, sino, como dije al principio, para utilizar HTML en el tratamiento sencillo de textos, por eso nos saltamos un montón de pasos obligatorios como la declaración inicial y muchas otras cosas. Seguir leyendo

LaTeX: ingredientes e instalación

Parafraseando a Fray Luis de León, decíamos ayer…

Que lo único necesario para poder trabajar con LaTeX era un editor y la propia instalación de LaTeX. En cuanto al editor, no puede ser más sencillo: cualquiera vale, desde el «bloc de notas» de Windows hasta Emacs. Hay unos cuantos editores dedicados exclusivamente a LaTeX, como LyX, LaTeXila o Gummi (o TeXstudio en Windows y TeX Shop en Mac). Estos editores dedicados tienen botones para ciertas funciones y ahorrarse teclear los códigos. A la larga es más cómodo teclear, aunque no lo parezca. Por eso, voy a dar por supuesto que usas un editor de texto plano como Emacs (recuerda que vale cualquiera). Seguir leyendo