Cómo reparar la instalación de TeX Live en Debian tras la actualización

debian.swirlEn Debian Testing (a fecha de hoy es Debian Stretch en fase de congelación), una actualización de los paquetes correspondientes a la instalación de TeX Live (texlive-full) muestra un error en la configuración del paquete tex-common y problemas de dependencias en la configuración de texlive-lang-XX y otros.

Esto en cuanto a los mensajes del sistema y el aspecto técnico. En el aspecto práctico, la compilación de documentos es de muy mala calidad, con las tipografías muy pixeladas, como si fueran de baja resolución.

Sin embargo, una nueva actualización corrige el problema. Por eso la primera opción es intentar actualizar de nuevo. Si no funciona o sigue dando errores, sigue leyendo. Seguir leyendo

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Consultar la Wikipedia desde la terminal

Desde la terminal de GNU/Linux, se entiende.

En equipos de pocos recursos (que es un tema que me interesa especialmente y donde GNU/Linux tiene uno de sus puntos fuertes) es complicado en ocasiones acceder a ciertos recursos en línea. A veces son programas muy pesados, otras veces páginas cargadas de gráficos y código JavaScript. En estos últimos casos es difícil si no directamente imposible usar navegadores ligeros o en modo texto.

Para solucionar estos problemas tenemos las herramientas de texto. Sin interfaz gráfica, la cantidad de recursos necesarios para ejecutar los programas es mínima y, por lo tanto, pueden ser usados en máquinas antiguas, baratas o simplemente de recursos limitados.

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Convierte tu RaspberryPi en un servidor de noticias

rssOtra de las cosas maravillosas que puedes hacer con un Raspberry Pi que te sobre es instalarte un lector de noticias centralizado y autónomo que puedas consultar desde cualquier ordenador de la red local o desde el exterior. Si quieres ver más cosa que puedes hacer fácilmente, visita la serie de entradas que empieza aquí. La razón de esta instalación es, como no podía ser de otra manera, la autonomía tecnológica en la medida de lo posible.

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Cómo controlar aMule a través de su interfaz web.

mulaMira tú por dónde, pero me he encontrado con que en los repositorios de Debian Jessie no está el paquete que necesito para conectarme con el demonio de aMule que tengo corriendo en mi maravilloso RaspberryPi [1], llamado amule-utils-gui.

De manera que en una instalación limpia de Debian toca apuntar los repositorios a sid, actualizar la lista de paquetes e instalar. Después deshacer los cambios en /etc/apt/sources.list y volver a actualizar la lista de paquetes. La verdad es que no es para tanto, pero si eres un quisquilloso de la estabilidad y la pureza del sistema no es muy recomendable andar instalando paquetes de varias ramas.

¿Solución? Fácil, accede a aMule a través de su interfaz web. Solo necesitas un navegador y podrás conectarte desde la red local o, si redireccionas el puerto en el router, desde cualquier lugar y dispositivo.

¿Cómo? Muy sencillo. Está todo explicado en la entrada correspondiente a la configuración del demonio de aMule [2]. Por si acaso no te hace falta o no te apetece tragarte todo el rollo de la instalación y entresacar lo necesario, aquí está:

Conéctate al ordenador en el que está corriendo el demonio de aMule, bien a través de SSH, bien directamente si tiene teclado y monitor. A continuación, edita el archivo de configuración de aMule con el comando:

$ nano .aMule/amule.conf

y busca la siguiente sección:

[WebServer]
Enabled=0
Password=
PasswordLow=
Port=4711

Cambia Enabled=0 por Enabled=1, introduce la misma contraseña que está escrita unas líneas más arriba (en la sección llamada [External Connection]) en su lugar correspondiente y toma nota del número de puerto. Graba, sal y reinicia el servicio con

$ service amule-daemon restart

Listo. Ve a un navegador y, en la barra de direcciones, escribe la IP del servidor, dos puntos y el puerto. Por ejemplo, en mi caso 192.168.0.20:4711. Si deseas conectarte desde el exterior debes redirigir el puerto 4711 (o el que sea que hayas configurado) hacia la IP del servidor y escribir en el navegador, en lugar de esa IP, la IP de salida del router. Te aparecerá una pantalla en la que introducir la contraseña.

amuleweb

¡Tachán!

Enlaces:

[1] https://bokunoshumi.wordpress.com/2012/11/24/convierte-tu-raspberry-pi-en-un-servidor-de-descargas-por-que/

[2] https://bokunoshumi.wordpress.com/2012/12/09/convierte-tu-raspberry-pi-en-un-servidor-de-descargas-amule/

Manual básico de SSH y NFS.

Últimamente he estado asistiendo a un curso llamado «Administración y explotación de redes con GNU/Linux» en el que, aunque el nivel era muy básico en algunos aspectos, aprendí unas cuantas cosas muy interesantes, porque es difícil llegar a un sitio nuevo y no aprender nada de nada. Para no aprender nada de nada hay que entrar predispuesto.

Como trabajo de fin de curso he elaborado una presentación sobre un tema concreto dentro del temario, mejor dicho, dos temas, SSH y NFS. Sobre SSH ya sabía algo [1], pero no sobre NFS, y es una herramienta muy potente.

He querido compartir este pequeño trabajo con todos por si a alguien le sirve de algo, que espero que sí. Es muy básico y sencillo, y está pensado para apoyar una presentación de viva voz, pero creo que se entiende todo bastante bien. Desde luego, no es como los tutoriales de CeeC [2], pero bueno, es lo que yo soy capaz de hacer.

Presentación en PDF sobre SSH y NFS.

Espero que os guste.

Enlaces:

[1] https://bokunoshumi.wordpress.com/2013/07/23/convierte-tu-raspbery-pi-en-un-servidor-de-descargas-el-proceso-basico/

[2] https://tuxpepino.wordpress.com/2007/05/11/ssh-el-dios-de-la-administracion-remota/

¿Por qué soy fan de Richard Stallman? El método científico.

Ya voy teniendo unos años y hace tiempo que no soy fanático de nada, de hecho, cada vez soy más escéptico en casi todas las cosas. Por eso mucha gente se extraña de que me mantenga adherido con fuerza creciente a la causa del software libre [1] y a las ideas de Richard Stallman [2] aun cuando parecen bastante radicales (el hecho de nombrar el software libre como «causa» ya es una declaración abierta). La respuesta es, ni más ni menos, el método científico y la verdad comprobada. Me explico:
Desde que el mundo es mundo las piedras y las manzanas, todas las cosas en realidad, caen hacia abajo, hacia el suelo, hacia la tierra. Tienes una manzana en la mano, la sueltas y esta termina, irremediablemente, en el suelo. Supongamos que alguien no sabe que esto es cierto (porque viene del espacio exterior, por ejemplo). Este marciano aterriza su nave en un paraje terrestre muy bonito, en lo alto de un acantilado bajo el que discurre un río de aguas tranquilas y majestuosas, rodeado de árboles y cantos de pájaros. Al ver el hermoso paisaje el alien desea explorarlo enseguida y se dispone a dar un paso en el vacío para llegar al río lo antes posible. Un habitante de la Tierra que pasaba por allí comiéndose una manzana, para quien la caída de los objetos es el pan nuestro de cada día, intuye el peligro que acecha al pobre extraterrestre e intenta evitarlo. Para que vea qué barbaridad está a punto de cometer le dice al marciano que le va a ejemplificar el espachurramiento de su cuerpo serrano con la manzana que lleva en la mano. Esta caerá hacia abajo y llegará al suelo. El marciano no se lo cree de buenas a primeras, por lo que el terrícola argumenta: «Hay algo llamado “gravedad” que hace que la manzana caiga al suelo y que causa que también las piedras, las hojas o cualquier otro cuerpo haga lo mismo». El bueno del hombre suelta entonces la manzana y el marciano observa qué pasa. Luego, en aras de la experimentación científica seria, el marciano hace lo mismo con una piedra, con un palo y con el terrícola. En todos los casos el resultado del experimento es el mismo como cabe esperar.
A partir de aquí hay dos posibilidades:
a) el marciano decide que el terrícola parece que sabe de lo que habla, pues hay hechos que lo confirman, y por tanto, en base a su palabra, procurará no «soltarse a sí mismo» por ese barranco tan bonito. El marciano ha visto que la teoría del terrícola produce predicciones que se cumplen y es lo suficientemente listo como para obrar en consecuencia.
b) el marciano, que es gilipollas, dice que el terrícola es un iluminado con barba, que qué va a pasar, ¿hay una conjura universal contra él solo porque quiere llegar al río al fondo del barranco ya mismo, sin dar rodeos por ese caminito de cabras? «Anda ya -menciona- yo no me he metido con nadie, no veo por qué tengo que preocuparme». Conocemos el resultado de atajar hasta el río a través del barranco.
Hace tiempo, afirmaciones como que ­«los móviles son el sueño de Stalin» sonaban a conspiranoia radical. Hoy sabemos que hay antenas falsas para el seguimiento [3], que los micrófonos pueden ser activados a distancia y que el apagado del dispositivo no es tal [4]. Confiábamos en el «don’t be evil» y en las grandes empresas que hacen productos «profesionales», pero se ha visto que tus datos son moneda de cambio y se entregan a las agencias gubernamentales que los solicitan aunque no tengan jurisdicción sobre ti, y que los productos «profesionales» están creados con puertas traseras para que puedas ser espiado sin posibilidad de escape [5].
Cuando escucho las usuales excusas como «es que me hace falta Skype para hablar con X» o «es que cifrar el correo es un rollo, prefiero el guásap» pienso ¿de verdad no merece la pena bajar por el caminito? El marciano, el terrícola de la manzana y todos nosotros moriremos algún día, pero ¿es razón suficiente para saltar por el acantilado? Nuestros datos en algún momento terminarán en manos de alguien que no queremos, en algún momento seremos espiados, pero ¿no es mejor ponérselo un poco difícil?

Enlaces:

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Software_libre
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Stallman
[3] http://www.redeszone.net/2014/09/03/aparecen-falsas-antenas-de-movil-sospechosas-en-estados-unidos/
[4] http://es.gizmodo.com/asi-hackeaba-la-nsa-cualquier-equipo-para-espiar-inclu-1492123420
[5] http://www.forbes.com/sites/erikkain/2013/12/30/the-nsa-reportedly-has-total-access-to-your-iphone/

Cómo recuperar archivos perdidos o borrados en GNU/Linux

800px-Festplatte
Disco duro que solo la CIA o el CSI pueden recuperar.

Hace poco tiempo decidí cifrar uno de mis discos duros portátiles, uno de esos que se usan para llevar información de un lado para otro. Llevaba tiempo queriendo hacerlo, porque estos cacharros siempre se pierden en el momento más inoportuno y lo que llevan dentro puede ser sensible o no, pero no me gusta que esté al alcance de cualquiera. Hice copia de seguridad de los datos y, después, formateo al canto y cifrado del sistema de archivos. Ahora toca restaurar los datos en su sitio y… ¡espera! ¿Dónde están las fotos? Tengo todo en su sitio menos la carpeta de fotos desde 2003 hasta ahora. No pasa nada, vamos a la copia de seguridad… hasta 2011. ¿En serio soy tan despistado que no hago copias de seguridad desde 2011?

En este punto es cuando me entran los sudores fríos, reviso todos los discos y pendrives buscando fotos olvidadas y me doy cuenta de que no hay nada que hacer salvo intentar rescatar los datos del disco formateado. ¿Se puede? Sí, se puede, y es fácil, además. Si el disco presenta el aspecto de la foto olvídalo, a no ser que en la CIA accedan a ayudarte, pero si no es así los datos se pueden rescatar.

Todas estas pruebas y técnicas son con una Debian 8.0 Gnu/Linux. Si tienes Windows hay por la red multitud de programas, la mayoría de pago o con crack, para intentar esto. Si te fías de un programa crackeado allá tú.

Mi primer intento fue con Foremost: aptitude install foremost. Es fácil de usar y hay numerosos blogs donde muestran ejemplos de comandos de foremost. Sin embargo, tras varias horas escaneando el disco, las imágenes que recuperó se parecían muchas a esta (aquí los sudores pasaron a temblores y blasfemias en arameo):

Imagen corrupta

Es curioso que la miniatura en el navegador de archivos se ve correctamente, pero cuando intentas visualizar la foto resulta que está corrupta. Otras ya ni siquiera se abren, aparece un mensaje de «Invalid JPEG file».

Afortunadamente, otra herramienta, también en línea de comandos, vino en mi ayuda: Photorec. Se instala fácilmente pero con otro nombre, pues forma parte del paquete testdisk:

aptitude install testdisk

Una vez instalado debemos asegurarnos (con fdisk -l, por ejemplo) de cuál es la unidad en la que el programa debe buscar archivos eliminados. Si suponemos que es /dev/sdb1, entonces hay que lanzar el siguiente comando como root.

photorec /log /d /media/usuario/fotos.recuperadas/ /dev/sdb1

El uso de /log es optativo, solo sirve para que el programa guarde un registro de su actividad, y tras «/d» viene la ruta en la que se salvará la información que se recupere (asegúrate de que hay espacio suficiente).

Una vez lanzado el comando se puede navegar por un menú extremadamente simple. Es obligatorio confirmar la unidad que se desea escanear pulsando Intro y en el siguiente paso ya tenemos acceso al menú de configuración del programa y al menú de tipos de archivo que se van a buscar, que es el más interesante.

1

Debes seleccionar File Opt con las flechas del cursor y pulsar Intro para entrar.

2

Una vez dentro, selecciona y deselecciona lo necesario con la barra espaciadora. Intro te devuelve al menú anterior. Ahora puedes comenzar con Search.

3

Aún falta un paso: seleccionar el sistema de ficheros con el que fue formateada la unidad.4

Ya está. Ármate de paciencia, porque dependiendo del tamaño de la partición puede echar horas y horas. En mi caso, para un disco externo de 2,5”, 500 GB y USB 2.0 unas 9 horas más o menos. Pero el resultado es espectacular, cientos y cientos de fotos antiguas perfectamente guardadas otra vez en una carpeta del disco…

Por último, pero no menos importante, ¿qué pasa después? Que Photorec guarda los archivos en una serie de subcarpetas que contienen, cada una, unos 500. Pero sin su nombre original ni ninguna organización o jerarquía. Toca revisar y organizar a mano de nuevo toda la colección de fotos (o música, o texto o lo que sea), pero no nos lo iban a dar todo hecho, ¿no?