Bienvenidos a una nueva entrega de esta serie dedicada a los estudiantes y profesionales de las humanidades hartos de formatos privativos e incompatibles con todo. Hoy, referencias internas dentro de un texto: índices, notas al pie y referencias cruzadas.

Notas al pie

Dentro de los textos es muy normal desear aclarar algo que está completamente fuera de la historia (si es una novela) o del tema del trabajo (si son unos apuntes, una tesis, etc.), como una “nota del traductor”, una referencia bibliográfica, etc. Para eso están las notas al pie, que son esos números pequeños que remiten a un texto que aparece en el pie de página. Su inclusión es extremadamente sencilla:

Dentro de un texto se puede incluir un pie
de página en cualquier lugar.\footnote{Pero no
debe abusarse de su utilización por motivos
de legibilidad.}

Nótese que en este caso está tras el punto final de la oración y sin espacio intermedio. Si se incluye tras una palabra en lugar de un signo de puntuación, es decir, si no está al final, tampoco debe llevar un espacio entre la nota y la palabra precedente (por motivos obvios de facilidad de lectura). Tal y como aprendimos en entradas anteriores, no hay ningún problema por anidar unas órdenes dentro de otras, por lo que dentro de una nota al pie se pueden incluir marcas de formato, como el texto en negrita, párrafos citados, referencias cruzadas hacia otras secciones o notas al pie, etc.

Referencias cruzadas

Las referencias cruzadas son esas llamadas que se intercalan en el texto que remiten a otra parte del mismo (el típico “Véase nota 2 en este mismo capítulo” o “Una explicación detallada se dará en la página 45”. Obviamente, estas referencias pueden ser colocadas manualmente, pero \LaTeX proporciona unas herramientas que lo hacen automáticamente. La gran ventaja de hacerlo automáticamente es que si se intercala un capítulo o el número de página varía, también varían la numeración de páginas o capítulos que muestra la referencia. Es decir, se actualiza. Además, si (y esto lo veremos más adelante) el documento tiene hiperenlaces y no está impreso en papel, se puede llegar al texto citado con un solo clic.

Para elaborar una referencia necesitamos la propia referencia (cómo no) y un referente (obvio). El referente se marca, donde queramos, con una etiqueta que se llama así, etiqueta: label. Por ejemplo, para marcar una subsección de un texto:

\subsection{La imprenta en la
Francia de la Ilustración}
\label{imprenta-francia}

El texto obligatorio (porque va entre llaves) que acompaña a la orden label ha de ser diferente para cada etiqueta que se defina, y debe repetirse exactamente igual en cada referencia que se haga a esta subsección. Las maneras de hacer referencia a esta etiqueta son las que indican el número de sección y el número de página. Incluiremos ambas dentro de una sola línea para ejemplificar el uso:

El caso particular de Francia se estudia en el
apartado \ref{imprenta-francia}, en la
página \pageref{imprenta-francia}.

Que dará un resultado parecido a:

El caso particular de Francia se estudia en el apartado 4.2, en la página 67.

Y si, en algún momento, las variaciones en la redacción hacen que esta sección pase a ser la 5.2 en la página 75, las referencias se actualizarán convenientemente en la compilación.Sin embargo, ahora, cuando compiles el documento, deberás hacerlo dos veces seguidas. Los editores dedicados probablemente harán el trabajo ellos solos, pero si lo haces manualmente, son dos veces. En la primera, \LaTeX compone el documento completo, en la segunda establece las referencias correctamente.

El índice.

Ya que vamos “de dentro afuera”, terminamos con el índice. Ya tenemos una estructura lógica, ¿no? Y si el programa ya sabe qué es cada cosa, que lo escriba y punto, ¿no? Pues sí, así de simple. Tras la orden de comienzo de documento, escribe la orden:

\tableofcontents

Y ya. Al terminar la compilación (dos veces, recuerda lo que dijimos al hablar de las referencias cruzadas un poco más arriba) observarás que tienes un índice completo al comienzo del documento. Si deseas el índice al final, pues simplemente incluye la orden antes de la marca \end{document} (o en otro lugar que te plazca).

En ocasiones es posible que el título del capítulo sea largo, más de lo aconsejable para la página de índice. Si el resultado no es agradable a la vista, puede definirse un título alternativo en la misma orden que define el comienzo del capítulo:

\chapter[Que trata de don Quijote]{Que trata de la
condición y ejercicio del famoso hidalgo don Quijote
de la Mancha}

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre...

De esta manera, en el índice se mostrará la parte entre corchetes y la página correspondiente, mientras que en el lugar del texto, el título será el completo, es decir, la parte entre llaves.

Las marcas de estructura, como chapter, section, subsection, etc., admiten un modificador que hace que no aparezcan en el índice. Simplemente hay que añadir un asterisco. Por ejemplo, para un prólogo:

\chapter*{Prólogo}

Este capítulo no aparecerá en el índice y el siguiente será el capítulo número 1.

También se puede incluir un índice de figuras y un índice de tablas, pero se verá más adelante, cuando sepamos cómo incluir imágenes y tablas.

Hasta aquí por hoy. En la siguiente entrada, veremos cómo agregar una página de título.

Recuerda que esta es una entrada original de Bokunoshumi.

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