El ¿inesperado? auge de los nacionalismos periféricos en España

Esta entrada que lees tras un título bastante ilustrativo es una opinión puramente personal, no hay enlaces a noticias ni referencias a opiniones de otros para justificar nada. Es tan solo un intento de reflejar mi propio punto de vista de manera adecuada y terciar en la discusión que se genere, si es que lo hace.
Todo surgió ayer, cuando vi una noticia en un informativo de alcance nacional en la que el locutor decía que «la copla española» llegaba a Corea del Norte. En la noticia, un vídeo de calidad mediocre subtitulado en coreano mostraba a una mujer con rojo clavel reventón en el moño, mantilla y traje de lunares con volantes en el bajo cantando «¡ole, ole y ole!» mientras gesticula con un abanico cerrado, al más puro estilo del cine de rancia propaganda de los años 50 (repito que es una opinión personal, es lo que me ha inspirado a mí). El espectáculo, según parece, ha sido un éxito. Después, en una secuencia aparte, la artista confesaba «Loh hemoh conquihtao».
¿Se ve por dónde voy?
Llevo un tiempo pensando en este tema, con más intensidad sobre todo tras los acontecimientos en Cataluña que parece que apuntan a un intento de independizar este territorio del resto del estado. Y con la noticia de ayer se me ha pintado calva la ocasión. «La copla española llega a Corea del Norte». Hace tiempo, no sé si por interés económico a causa del turismo o por gusto general de quien toma (tomaba) las decisiones, que se promociona la «España-sol-toros-fiesta-sangría-olé». Desde la industria de la cultura oficial, todo lo que tenga que ver con ciertas tradiciones más bien meridionales se asocia con España directamente, o eso parece. Los toros son la fiesta nacional; el flamenco es típico español; España, tierra de sol; a mí me enseñaron de pequeño que el mapa de España es como una piel de toro extendida… sin comentarios. Sin embargo, aquí en mi tierra, el sol ni está ni se le espera, el flamenco (aunque estoy acostumbrado a fuerza de repetición machacona) me es tan ajeno culturalmente como el canto tibetano, y los toros son una cosa bárbara e incomprensible que no es más familiar que el sumo o las carreras de caballos (culturalmente hablando, porque está claro que es más fácil ver toros en España que sumo, desde luego). Por otro lado, la jota, la muiñeira, la gaita o la txalaparta son folclore regional, periférico.
El conflicto es evidente: si las folclóricas de mantilla y vestido de lunares son típicas españolas, yo no entro en la categoría; si los toros son fiesta nacional, no es mi nación. Lo mismo con el flamenco, el gazpacho (que me encanta, igual que el cordero «tikka massala») o la paella.
Debería, en mi modesta (y acertada) opinión, suprimirse el adjetivo «español» de todo lo que no sea absoluta e inequívocamente general a todo el territorio, como el gobierno español o el espacio aéreo español; y hablar de tradiciones andaluzas, productos gallegos, vinos riojanos o castellanos, respetando con más delicadeza la diversidad de tradiciones de todo tipo (musicales, gastronómicas, festivas…). O, por el contrario, atenerse al significado literal de español como perteneciente o relativo al territorio de España que, al menos de momento, sabemos cuál es. Por lo tanto el ribeiro sería un vino español, el valenciano una lengua española y la «rapa das bestas» una tradición española, en condición de igualdad con la semana santa y sus saetas o los «castellets».
También es cierto que muchas de estas costumbres que menciono han sido exportadas con mayor o menor éxito a otras partes del territorio y por lo tanto no son sentidas como ajenas por algunas partes de la población. Hay gente que disfruta de los toros por aquí igual que en otros lugares, pero he intentado ceñirme al sustrato cultural de cada zona. Hay que entender que las costumbres y las tradiciones no se cierran en compartimentos estancos definidos por fronteras. También estaría bien saber algo más de si ciertas prácticas, como la semana santa de mantilla y luto, se han extendido durante los años de la dictadura gracias al rancio catolicismo apoyado desde el poder. Pero no me pronuncio, no tengo ni idea de si esto es así o no.
En fin, hasta aquí mi opinión de hoy. Si has llegado hasta este punto es que has aguantado el tostón. Gracias.

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Convierte tu RaspberryPi en un servidor de noticias

rssOtra de las cosas maravillosas que puedes hacer con un Raspberry Pi que te sobre es instalarte un lector de noticias centralizado y autónomo que puedas consultar desde cualquier ordenador de la red local o desde el exterior. Si quieres ver más cosa que puedes hacer fácilmente, visita la serie de entradas que empieza aquí. La razón de esta instalación es, como no podía ser de otra manera, la autonomía tecnológica en la medida de lo posible.

La cadena de hechos es más o menos como sigue: cuando nos acostumbramos a Google Reader, desapareció. Nos pasamos a Feedly, a NewsBlur… todas fantásticas opciones pero de estilo Freemium, es decir, es gratis hasta que necesitas alguna opción interesante. Entonces te ofrecen la posibilidad de pagar por ella. No digo nada, es perfectamente lícito, y además deseable (ya sabes, si el producto es gratis, entonces el producto eres tú), pero no siempre es posible pagar.

Siguiente opción: el trabajo en local con un lector de noticias RSS como Newsbeuter, Liferea, irssi, etc. Lo mejor: más rápido y más potente, puedes buscar en las noticias, guardarlas (o no), ver las fotos y el texto como en la web (o no), usar aplicaciones gráficas o en modo texto… tú eliges. Lo peor: si no actualizas el lector puede que te pierdas noticias de sitios que tienen mucho volumen de entradas, como Menéame, por ejemplo. Otro gran defecto de este sistema es que si, por lo que sea, no tienes en las manos tu ordenador habitual, sino el de tu primo, el netbook o una tablet, leer las publicaciones que estás siguiendo es poco menos que imposible.

Para solucionar estos desaguisados tenemos una gran baza en las capacidades de servidor de bajo consumo de Raspberry Pi. Montaremos una instalación de TinyTiny RSS, un servidor de noticias que se alimentará de la lista de sitios que ya estamos usando en el lector habitual y nos las servirá (valga la redundancia) vía web o vía sincronización con un cliente (otra vez Liferea, Newsbeuter…). De este modo, la recogida de noticias es cada 30 minutos (valor por defecto aunque modificable), se guarda en una base de datos local y se recupera cuando se desea a través de un navegador o una aplicación cliente. ¿Que estamos con gripe y no miramos las noticias en tres días? Ahí estarán para cuando baje la fiebre. ¿Que llevamos una semana en Tahití debajo de un cocotero y necesitamos saber lo que se cuece en los bajos fondos de internet? Pues mejor ir al psicólogo o pedir otra piña-colada.

Tras esta justificación (ya me dirás para qué), vamos al lío.

INGREDIENTES:

Raspberry Pi
Fuente de alimentación para Raspberry Pi (vale el cargador del móvil)
Tarjeta SD de 4GB o más (para que la base de datos no nos deje sin espacio rápidamente)
Conexión a internet cableada.
Es una larga serie de pasos, así que también hace falta un poco de paciencia.

Proceso de elaboración:

1- Descarga una imagen de instalación de Raspbian (versión de Debian para Raspberry Pi) aquí. En otras entradas he detallado ya cómo poner a funcionar una instalación desde cero. En este caso, la imagen no es la de la RasperryPi Foundation, sino la original sin modificar, Debian 100%. Escoge el sistema que más te guste. Si Raspi ya funciona y puedes conectarte vía SSH, salta al paso 12.

2- Introduce la tarjeta SD (o microSD, depende) en el lector de tarjetas y comprueba cómo es reconocido el dispositivo en el sistema escribiendo en una consola, como «root»:

fdisk -l

La tarjeta, que identificarás por el tamaño, aparecerá como /dev/sdb (o /dev/sdc, etc). Las particiones de la misma se numeran consecutivamente (/dev/sdb1, etc). Desmonta todas las particiones que se hayan montado automáticamente con:

umount /dev/sdb1

sustituyendo sdb y el número de la partición por los que correspondan.
Ahora transferiremos los archivos de la imagen descargada a la tarjeta:

xzcat /ruta.al.archivo/raspbian-ua-netinst-v1.0.8.1.img.xz > /dev/sdb

Espera a que termine y extrae la tarjeta.

3- Inserta la tarjeta SD en el puerto del Pi, conéctale el cable ethernet y, por último, la alimentación. Espera una media hora (en realidad menos con una conexión rápida, pero por si acaso). Si tienes monitor y teclado a mano y los enchufas, podrás ver las evoluciones de la instalación o configurar algún parámetro. Nosotros lo dejaremos en «modo desatendido».

4- El sistema ya está instalado y funcionando, y puedes conectarte a él a través de SSH. Así que en una consola:

ssh root@192.168.0.xx

donde «192.168.0.xx» es la dirección IP del RasperryPi (si no la sabes, puedes obtenerla del mismo router. Ahora aumentaremos un poco la seguridad del sistema.

5- Estamos trabajando como el usuario root, así que tenemos permisos para todo, ojito con lo que se hace. Lo primero es cambiar la contraseña:

passwd

y sigue las indicaciones.

6- Configurar las locales:

dpkg-reconfigure locales

Te saldrá una lista de la que debes escoger la que corresponda a tu zona e idioma preferido.

7- Ajustar la zona horaria:

dpkg-reconfigure tzdata

Lo mismo, selecciona y acepta.

8- Ajustar el nombre de máquina. [NOTA: en Raspbian no está instalado el editor nano, sino pico. Puedes instalar el primero o usar el segundo, que funciona exactamente igual] Si quieres que el ordenador tenga un nombre que te conviene más que el que trae por defecto, escoge uno. Es útil para no liarse a la hora de saber a qué ordenador estás conectado si tienes más de uno. Es el nombre que aparecerá en la línea de órdenes tras la @. Has de incluirlo en dos archivos: /etc/hostname (este es un archio vacío que solo contiene el nombre de la máquina. Edítalo, borra el que esté y escribe el que tú desees) y /etc/hosts. Este es el aspecto que debe tener las dos primeras líneas de /etc/hosts (el resto no son importantes de momento):

127.0.0.1       localhost
127.0.1.1       noticias

Yo he escogido el nombre noticias, pero puede ser otro.

9- Configurar una IP fija (importante):

pico /etc/network/interfaces

y haz, lo primerito, una copia de seguridad por si las moscas. Aprieta Ctrl+O y añade «.copia» al nombre del archivo. Acepta con Y y cierra el editor con Ctrl+X. Vuelve a abrir el archivo original de nuevo repitiendo la orden anterior. Desplázate hasta donde pone

iface eth0 inet dhcp

y cambia dhcp por static. Añade una línea y escribe:

address IP

netmask 255.255.255.0

gateway 192.168.0.1

donde IP es la dirección que más te convenga en tu red y gateway es la IP de tu router. Lo de netmask escríbelo así, tal cual. Reinicio de la conexión con el comando

/etc/init.d/networking restart

Ahora debería estar conectado de nuevo con la IP fija. Escribe ifconfig y comprueba que la IP es la correcta. Si se ha cortado la conexión ssh entre ambos ordenadores vuelve a establecerla, pero esta vez escribiedo la nueva IP.

10- Añade un usuario que no sea administrador. Escoge un nombre (por ejemplo yomismo) y créalo:

adduser yomismo

y sigue las instrucciones para completar los datos (puedes dejarlos en blanco).

11- Por último, pero no menos importante, cambia el puerto de escucha de ssh (por defecto, el 22). Edita el archivo /etc/ssh/sshd_conf y, en las primeras líneas, cambia Port 22 por Port 65222 (por ejemplo, lo único a tener en cuenta es que tiene que estar entre 49152 y 65535). Cuando vuelvas a conectarte tendrás que indicar el nuevo puerto en el comando:

ssh -p65222 root@192.168.0.xx

Hasta aquí la configuración básica desde cero. Ahora empieza la instalación.

12- Instalación del servidor web y la base de datos (siempre como usuario root):

apt-get install mysql-server mysql-client apache2 libapache2-mod-php5 phpmyadmin

Ahora el sistema descargará los programas y los instalará. Durante la fase de configuración pedirá una serie de datos.

13- Introducir una clave para el administrador (usuario root) de la base de datos MySQL. Otra clave para el usuario administrador de PHPMyadmin.

14- Instalar el programa clave de todo esto:

apt-get install tt-rss

15- Selecciona Yes para realizar la configuración de la base de datos. Pedirá la contraseña de root de MySQL anterior.

16- Te pedirá otra contraseña para el usuario tt-rss en la base de datos. Es una contraseña diferente de la anterior.

17- Selecciona el servidor web Apache de la lista de los que proponga.

18- En la ruta que te aparecerá, sustituye el ejemplo example.org por la ruta real de la instalación de Tiny Tiny RSS, en este caso:

http://192.168.0.50/tt-rss/

Hago notar que la IP es la misma que hemos configurado antes como fija y la misma que aparece en el comando ssh necesario para conectarse a RaspberryPi y llevar todo esto a cabo.

19- Edita el archivo /etc/default/tt-rss con pico /etc/default/tt-rss y cambia la línea que pone

DISABLED=1

por

DISABLED=0

20- Por último, edita /etc/tt-rss/config.php y busca la línea que dice:

define(‘SELF_URL_PATH’, ‘http://yourserver/tt-rss/’);

y cámbiala por

define(‘SELF_URL_PATH’, ‘http://192.168.0.50/tt-rss/’);

donde la IP es la misma de la que hemos estado hablando.

21- Final. Reinicia los servicios con service apache2 restart y service tt-rss restart. Si no aparece ningún error, todo ha ido bien y has terminado… casi.

Solo queda conectarse al servidor de Tiny Tiny RSS que corre en la RaspberryPi a través de un navegador. En la barra de direcciones escribe http://192.168.0.50/tt-rss y estarás en la pantalla de inicio del servicio de noticias.

Pantalla de login

El usuario por defecto es el administrador, así que escribe admin y password como usuario y contraseña, respectivamente. En cuanto entres, arriba a la derecha tienes el acceso al panel de control (Acciones), necesario para cambiar, lo primero, la contraseña del administrador.

Cambiar contraseña y usuario

Después creas un usuario nuevo y sales. Vuelves a entrar con el usuario que acabas de crear y ya puedes añadir feeds o importar archivos opml o lo que quieras.

En los clientes como Liferea o Newsbeuter has de indicar la IP del servidor, el usuario que has creado y la contraseña que le has otorgado. Ya tienes un servidor de noticias dedicado para ti solito.

En Liferea, selecciona Suscripciones > Nueva fuente > Tiny Tiny RSS:

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Si en el router redireccionas el puerto 80 a la IP del servidor, podrás acceder desde fuera de la red local escribiendo tu IP privada en la barra del navegador en lugar de la IP del servidor.

El auténtico Pablo Iglesias

Si en la entrada anterior mencionaba como posibilidad que se me viesen los colores de cara a estas elecciones, ahora ya es más que manifiesto. Y para muestra, un botón (o sea, otro vídeo):

¿Quién es el verdadero Pablo Iglesias? ¿Hay un «verdadero» Pablo, son tan diferentes el fundador de Podemos y el fundador del PSOE? ¿De verdad alguien que aspire a defender a la gente puede pensar algo que no sea morado?

Cómo controlar aMule a través de su interfaz web.

mulaMira tú por dónde, pero me he encontrado con que en los repositorios de Debian Jessie no está el paquete que necesito para conectarme con el demonio de aMule que tengo corriendo en mi maravilloso RaspberryPi [1], llamado amule-utils-gui.

De manera que en una instalación limpia de Debian toca apuntar los repositorios a sid, actualizar la lista de paquetes e instalar. Después deshacer los cambios en /etc/apt/sources.list y volver a actualizar la lista de paquetes. La verdad es que no es para tanto, pero si eres un quisquilloso de la estabilidad y la pureza del sistema no es muy recomendable andar instalando paquetes de varias ramas.

¿Solución? Fácil, accede a aMule a través de su interfaz web. Solo necesitas un navegador y podrás conectarte desde la red local o, si redireccionas el puerto en el router, desde cualquier lugar y dispositivo.

¿Cómo? Muy sencillo. Está todo explicado en la entrada correspondiente a la configuración del demonio de aMule [2]. Por si acaso no te hace falta o no te apetece tragarte todo el rollo de la instalación y entresacar lo necesario, aquí está:

Conéctate al ordenador en el que está corriendo el demonio de aMule, bien a través de SSH, bien directamente si tiene teclado y monitor. A continuación, edita el archivo de configuración de aMule con el comando:

$ nano .aMule/amule.conf

y busca la siguiente sección:

[WebServer]
Enabled=0
Password=
PasswordLow=
Port=4711

Cambia Enabled=0 por Enabled=1, introduce la misma contraseña que está escrita unas líneas más arriba (en la sección llamada [External Connection]) en su lugar correspondiente y toma nota del número de puerto. Graba, sal y reinicia el servicio con

$ service amule-daemon restart

Listo. Ve a un navegador y, en la barra de direcciones, escribe la IP del servidor, dos puntos y el puerto. Por ejemplo, en mi caso 192.168.0.20:4711. Si deseas conectarte desde el exterior debes redirigir el puerto 4711 (o el que sea que hayas configurado) hacia la IP del servidor y escribir en el navegador, en lugar de esa IP, la IP de salida del router. Te aparecerá una pantalla en la que introducir la contraseña.

amuleweb

¡Tachán!

Enlaces:

[1] https://bokunoshumi.wordpress.com/2012/11/24/convierte-tu-raspberry-pi-en-un-servidor-de-descargas-por-que/

[2] https://bokunoshumi.wordpress.com/2012/12/09/convierte-tu-raspberry-pi-en-un-servidor-de-descargas-amule/

Manual básico de SSH y NFS.

Últimamente he estado asistiendo a un curso llamado «Administración y explotación de redes con GNU/Linux» en el que, aunque el nivel era muy básico en algunos aspectos, aprendí unas cuantas cosas muy interesantes, porque es difícil llegar a un sitio nuevo y no aprender nada de nada. Para no aprender nada de nada hay que entrar predispuesto.

Como trabajo de fin de curso he elaborado una presentación sobre un tema concreto dentro del temario, mejor dicho, dos temas, SSH y NFS. Sobre SSH ya sabía algo [1], pero no sobre NFS, y es una herramienta muy potente.

He querido compartir este pequeño trabajo con todos por si a alguien le sirve de algo, que espero que sí. Es muy básico y sencillo, y está pensado para apoyar una presentación de viva voz, pero creo que se entiende todo bastante bien. Desde luego, no es como los tutoriales de CeeC [2], pero bueno, es lo que yo soy capaz de hacer.

Presentación en PDF sobre SSH y NFS.

Espero que os guste.

Enlaces:

[1] https://bokunoshumi.wordpress.com/2013/07/23/convierte-tu-raspbery-pi-en-un-servidor-de-descargas-el-proceso-basico/

[2] https://tuxpepino.wordpress.com/2007/05/11/ssh-el-dios-de-la-administracion-remota/