Correr descalzo: cuarta semana

Tal y como suponía, esta semana solo he salido un día y se me ha hinchado el dedo, que me dolía bastante. Distancia recorrida: 30 metros. Tiempo empleado, 9 segundos. Y vuelta a casa cojeando.

Anuncios

Correr descalzo: tercera semana

A pesar de cuento esta como la tercera semana, en realidad hace 10 días que no salgo y, aún así, me he encontrado bien. No pude salir por culpa de la espalda, pero hace un par de días que he cambiado de fisio y me ha sentado bien. Este nuevo terapeuta me ha recomendado lo mismo que el anterior: ejercicio y ejercicio para coger tono. Y en eso estamos.

He alargado un poco el recorrido, llegando hasta el mirador y volviendo al camino de vuelta a casa en lugar de enfilar directamente como antes. Es algo menos de un kilómetro más, o sea que andamos en torno a los 3 Km.

Me he dado cuenta de que hago algo mal porque tengo una zona erosionada (más que erosionada debería decir endurecida) en la punta del segundo dedo, a medio camino entre la uña y la yema. Lo que creo es que estoy «arañando» el suelo al despegar el pie derecho. Es algo a estudiar, sin duda. A causa de esto he estado preocupándome sobre todo de correr bien erguido, relajado y cuidando el movimiento de los pies. El resultado ha sido algo más de fatiga en la parte posterior de las piernas, un ritmo más elevado aún sin querer y menor cansancio general. También un aterrizaje más suave de los talones contra el suelo. Todo ventajas, oiga. Y es más fácil cada vez con el fortalecimiento (ligero aún) de las piernas. Concentrarse bien en el antepie a la hora de aterrizar es muy agradable, y la sensación ha cambiado bastante, se nota más blando, menos rígido en el contacto con el suelo.

Además, está empezando a notarse dificultad en calzarse unas botas después de correr descalzo, realmente las estructuras se relajan y se expanden, creo que los pies crecen. Me da la impresión de que, al masajearlos, estos son más maleables a la vez que más fuertes, pero solo son pocos días, ya veremos.

Esta semana, bajando por la calle pero aún por la parte alta, se veían Venus directamente delante y, sobre los edificios hacia el sureste, Júpiter. Casi en línea con ellos, la gigante roja de Antares. Otro pequeño placer para la lista. ¡Estas cosas hacen afición!

Y para rematar resulta que me he dado un golpe fuerte en la uña del dedo gordo y ahora me duelen la uña (que se pondrá negra, por lo que parece) y la articulación entre el metatarsiano y la falange. A ver qué pasa estos días, pero me da a mí que voy a pasar un tiempo (otro) sin salir.

Correr descalzo: resto de la segunda semana

El resto de la semana, salvo un día en que llovía un poco he aumentado la distancia muy ligeramente hasta los 2 Km y medio.

Ese día había charcos por todas partes y el frío se notaba mucho más con el suelo mojado, no húmedo como otras veces. Y entre el frío y el agua del suelo los pies han sufrido mucho. Supongo que más a causa del agua que del frío, porque otros días la temperatura era menor y no tuve estos problemas. El caso es que el cemento rugoso ha empezado a molestarme a menos de un kilómetro de casa durante el camino de vuelta, es decir, tras correr un kilómetro o kilómetro y medio, y he dado una vuelta por detrás del museo para acortar camino. Así, además de ahorrar unos metros, iba pisando aceras más suaves que el cemento del paseo.

También he probado a variar un poco el circuito habitual. Resulta que se me ocurrió salir del cemento de las aceras y el paseo y darme una vuelta por el parque. Mala idea. Llevo muy poco tiempo corriendo descalzo y , de momento, la gravilla de las sendas de los parques es demasiado agresiva. Se juntaba, además, el suelo mojado y los pies fríos. Al final me he limitado a la hierba y entre los dos trozos de hierba que me permitirían salir del parque y volver a la acera he pasado andando. Eso sí, la hierba es toda una sensación, y más si está húmeda. En una zona el terreno estaba encharcado y he disfrutado como un gorrino en una charca.

También he tenido que prestar mucha atención a la pisada. Estaba empezando a relajarme y golpear fuerte con las plantas de los pies en el suelo. Lo que hice fue concentrarme en doblar un poco más las rodillas y «sujetar» los talones después de pisar con el antepié, de manera que toquen el suelo y se apoyen, pero que no golpeen con fuerza. Además, me he dado cuenta, cuando casi resbalo en un paso de cebra, de que voy lanzando los pies hacia adelante y frenando la zancada, ¿me explico? He prestado atención a pisar debajo del cuerpo y correr como sobre brasas ardientes (eso lo he leído en algún lado) y resulta que así lo más difícil es correr despacio. Bajar el ritmo corriendo así me da una sensación horrible de ser poco menos que ridículo, de correr estilo pasillo del asilo. Afortunadamente, a las horas a las que estas cosas suceden, alrededor de las 6 y media de la mañana, no hay nadie que me vea así que tengo libertad total.

Otra cosa chula que me ha pasado esta semana es que uno de los días me encontré con una brisa fría frontal en el camino de ida. En el camino de vuelta, por lo tanto, era brisa a favor. El acompañar al viento es una sensación estupenda, iba corriendo en completo silencio, sin más sonidos que mi propia respiración.

Al día siguiente, junto al mar, hubo viento fuerte en contra y pese al ritmo caracólico y las buenas sensaciones anteriores me cansé bastante. Y en una rampa muy intensa que hay para subir desde el mirador de nuevo a la calle tuve que subir andando. Mi forma física es deplorable, pero los pies responden bien y las piernas poco a poco se van desentumeciendo. Lo único que no acompaña como debiera es la espalda.

Correr descalzo: día 8

2'3 Km. 12 minutos.

Sigo con el ritmo de 6 minutos por kilómetro y, de momento, me
encuentro cómodo en cuanto al cansancio. Pero en cuanto a la pisada y
la manera de correr, el cuerpo me pide más velocidad, más zancada. La
sensación es que las piernas y los pies están deseando sentirse libres
y correr como es debido, no solo al trote cochinero. En fin,
paciencia.

Ahora que el cielo se ha cubierto y han caído algunas gotas estamos
sobre los 8 grados, así que el frío en los pies ni se nota. Es mucho
peor andar esquivando cacas de perro todo el tiempo. Así es imposible
concentrarse.

Hoy la espalda me ha respondido mejor de lo que esperaba ahora que voy
aumentando la distancia un poco, aunque los glúteos estaban tensos
cuando llegué a casa.

Fuentes libres en japonés, siempre

[ACTUALIZACIÓN] He incluido una imagen de muestra de las
fuentes mencionadas.

Si soléis entrar a la sección de descargas de Bokunoshumi os habréis dado cuenta de que desde el inicio hay un enlace para descargarse las fuentes japonesas de Microsoft, que son gratis pero tienen copyright y no son libres.

En los sistemas Linux es muy sencillo encontrar paquetes de fuentes japonesas, aunque no todos son interesantes. Pero he encontrado unos tipos de letra disponibles que son bonitos y completos, fácilmente instalables en Debian desde los repositorios. Ya los había recomendado para usar en Abiword  porque podían escribir correctamente todos los caracteres y puntuación del español y del japonés. También las hay en versión con serifa. Hablo de IPA Mincho, IPA Gothic y VL Gothic. Hay paquetes disponibles en los repositorios de tu distribución. Pero para la gente que necesite desacargar e instalar, estos son los enlaces:

VL Gothic, IPA Fonts.

Y así de fácil tienes tipos de letra libres para visualizar páginas web o crear documentos interesantes. Hablando de documentos interesantes, el mundo no se acaba en las fuentes serias y formales, hay sitio para todos. En la portada de los apuntes de nivel básico he usado Kiloji, que parece escrita por un niño, en las listas de kanji tanto en nivel básico como intermedio he usado Kanji Stroke Orders. fácil de leer y con unos numeritos que indican el orden de trazos de cada carácter. Para cosas más «artísticas» hay fuentes de «estilo pincel», como la que ilustra esta entrada o el rótulo del blog. Es Aoyagi Kouzan T. Pero siempre es mejor ver las cosas, ¿no?

fuentes

Con esta sencilla orden en un terminal con permisos de superusuario las puedes tener todas en un santiamén:


apt install fonts-aoyagi-kouzan-t fonts-kiloji fonts-kanjistrokeorders fonts-vlgothic fonts-ipafont

Una recomendación: ojo con el buen gusto, que es fácil de perder de vista en cuanto se empiezan a probar y mezclar fuentes en un documento.

He hablado de tipos de letra para escribir y leer japonés, pero es altamente recomendable buscar y usar tipos de letra libres en todas las ocasiones posibles, en parte ya solo por introducir alguna variación en un panorama absolutamente monótono y desolador. ¿No estás harto de verlo todo escrito con Calibri o, hace un tiempo, Times New Roman? Pues eso, la diversidad es vida, y no solo en los ecosistemas orgánicos.

Dicho esto, voy a borrar los enlaces a las de Microsoft porque… ¿para qué perpetuar la horrible costumbre de un solo tipo de letra?

Correr descalzo: día 7

1'5 Km. 8 minutos.

Las piernas empiezan a pedirme más camino, aunque todavía no he
acompasado el ritmo de la respiración y me canso y jadeo bastante, y
eso que solo corro kilómetro y medio a ritmo de anciano.

El suelo sigue estando muy frío a pesar de que la temperatura ha
aumentado bastante. Pero se nota la subida de temperatura y llega uno
a casa con las plantas de los pies menos insensibles.