29
oct
14

Cansancio y hartazgo: la corrupción en España

Como habréis observado, no es habitual que me dedique a enlazar artículos sin ton ni son ni a recopilar enlaces por la web adelante sin una buena razón (o, al menos, algo que me haya parecido a mí una buena razón en ese momento). Sin embargo, hoy quiero darle algo de visibilidad aportar mi granito de arena para difundir una opinión con la que no puedo estar más de acuerdo. Además, no podría haberlo escrito con tanta claridad, de modo que prefiero dejaros con el artículo que hoy ha publicado Enrique Dans en su blog. El texto trata del vergonzoso comportamiento del gobierno (y gran parte de la «clase política», añado) y del no menos vergonzoso y ridículo discurso de Mariano Rajoy pidiendo perdón. A partir de aquí, el texto del artículo:

Enrique DansAyer, en el Senado de España y a través de Twitter, un presidente de gobierno pidió perdón a los ciudadanos por los ya incontables escándalos de corrupción que inundan la vida política española hasta el punto de haber convertido lo que ya nunca fue una democracia, sino una triste partitocracia, en una auténtica corruptocracia. Y lejos de alegrarme por el reconocimiento del evidente problema y ante la débil o casi evanescente promesa de intentar ponerle solución, mi única reacción posible ante las palabras de ese presidente es la de “no me hagas reír”.

Nunca he sido ni seré político, ni políticamente correcto. Pero de gestión sí sé, sobre todo cuando la gestión toca los temas sobre los que llevo leyendo, escribiendo y dando clase veinticinco años. E incluso si no tuviese en cuenta todos los escándalos que salpican la vida política española actual, si únicamente tuviese ojos para aquellos en los que tengo una opinión formada y autorizada, las palabras del presidente me generan una incredulidad tan profundamente arraigada, un convencimiento tan absoluto de que únicamente está representando un absurdo papel que no se cree ni él mismo, que únicamente pueden llevarme a la risa. O en realidad, me llevaría a la risa si una cosa así pudiese tomarse con humor, cosa que hace ya mucho tiempo que dejó de ser posible. Porque, entere otras muchas cosas, esa fiesta de corrupción, ese reparto indecente de dineros y comisiones hasta límites completamente insostenibles, lo estoy pagando yo. Lo estamos pagando todos. Todos los días, una mano invisible se mete en nuestros bolsillos para pagar la fiesta de un montón de sinvergüenzas. Y el jefe de todos ellos se puso en pie ayer en el Senado, y pidió perdón. Genial.

Que el presidente de un partido y un gobierno tocado por escándalos de todo tipo y que mantiene en sus cargos a todo tipo de personajes siniestros, desde ministros a responsables de todo tipo de funciones en su partido pasando por alcaldes, concejales, diputados, senadores, presidentes de comunidades autónomas, consejeros, secretarios de estado y todo el escalafón completo de cargos imaginables pida perdón a los ciudadanos por la corrupción es tan alucinante, que solo cabe plantearse cómo es posible que no se abra la tierra en ese mismo momento bajo sus pies y lo engulla en medio de una lengua de fuego. Estamos hablando, y voy a tener el detalle de tocar únicamente los temas sobre los que tengo información directa, del mismo presidente que pacta con una empresa española no llevar al parlamento ni legislar nada que afecte a la neutralidad de la red, porque a esa empresa no le interesa.

El mismo presidente que, a través de su siniestra vicepresidenta, acuerda subvencionar a los periódicos “de toda la vida” con subsidios extraídos de las empresas de internet para que pinten las noticias en tonos propicios a sus intereses, incluso llegando al punto de cambiar a los directores que se estaban “portando mal”. Un presidente que pretende controlar los medios de comunicación tal y como lo hacía el Túnez de Ben Ali o el Egipto de Mubarak. O China, o Irán… todo sea por no salir mal en sus portadas. Con un presidente corrupto, medios de comunicación igualmente corruptos. Vendidos al poder. Todo muy coherente. Y esto se vota mañana.

Efectivamente, el mismo presidente que entró en negociaciones secretas con empresas norteamericanas – ya ni siquiera con el gobierno, sino con asociaciones de empresas privadas – para cambiar leyes en nuestro país que favoreciesen a sus intereses, que les permitiesen repartirse de manera indecente dinero público, o que conscientemente tomó medidas para hurtar a los jueces la capacidad de impartir justicia en determinados delitos. Sí, ese presidente, el mismo que puso al ministro de cultura que aprobó esa ley nada más llegar al cargo. Ese mismo presidente que, siendo ministro de cultura, conoció de primera mano toda la miserable corrupción que rodeaba los mecanismos por los que algunos “artistas” robaban el dinero de los derechos de autor que recaudaban inspectores por bares y cafeterías de todo el país, y no solo lo toleró, sino que lo auspició directamente convirtiéndose en “amigo” de esa institución, de esa cueva de ladrones.

Y solo estoy tocando los temas sobre los que tengo información directa, los que he estudiado. Porque si miramos un poco más allá, si abrimos un poquito el paraguas que ampara todo eso, podríamos hablar de un presidente aupado únicamente por un dedo índice, no porque nadie decidiese democráticamente que era el mejor preparado o el más adecuado para su cargo. Un impresentable que ha medrado en la política partidista toda su vida y que pretende perpetuar el sinsentido de la misma, la paradoja de que los partidos, que deberían estar en la base de la democracia, sean las estructuras menos democráticas que tenemos en este país, auténticas cuevas de ladrones donde reinan el culto al líder, dinastías con nombre y apellidos, y donde se medra en función del escalafón y de los méritos turbios. Las mismas estructuras que han desacreditado la política hasta el límite de impedir que atraiga a prácticamente ningún gestor que valga la pena o que pudiese haber demostrado algo en algún momento fuera de ella.

El mismo presidente que se negó a aprobar leyes de transparencia a la altura de las circunstancias, que excluyó de esas mismas leyes todo tipo de actividades para evitar su supervisión, que permitió que surgiesen todo tipo de argucias y subterfugios para financiar a los partidos o a sí mismo, que toleró donaciones, favores e intercambios impúdicos que tenían lugar bajo su más directa supervisión, bajo su misma nariz. Que pactó cargos y nombramientos futuros de responsables políticos a cambio de prebendas legislativas y de favores que tenían un impacto directo en las cuentas de resultados de las compañías. Sí, ese presidente cuya única forma de disculparse es “los otros también lo hacen”. Sí, ese. Ese impresentable.

Nos hemos acostumbrado tanto a ver cómo metían mano en el proceso legislativo, cómo “aparecían” artículos escritos por corruptos al dictado de intereses impresentables, cómo se negaban a escuchar a las infinitas voces que advertían sobre la falta de idoneidad o directamente la ceguera de sus medidas, cómo todas las votaciones caían siempre del lado “de los malos” porque en realidad, el propio acto de la votación era una mera pantomima, que nos hemos inmunizado. De la manera más triste y más grave que puede existir, hemos aprendido a golpe de experiencia que la corrupción era consustancial a nuestro país, estaba imbricada en todos y cada uno de sus estamentos, que era intrínseca a la actividad política. Que esa democracia que tanto costó conseguir era, en realidad, una maldita pantomima. Y uno de los que más esfuerzos ha hecho para que así sea y para que así siga siendo resulta que se levantó ayer en el Senado, y pidió perdón. No me hagas reír.

Eres impresentable. Eres lo más profundamente hipócrita y lo más tristemente resignado que podría haber llegado a la presidencia de este país. Por no tener, no tienes ni la más mínima voluntad de cambio: solo unos toquecitos de maquillaje, un mohín, y a seguir como siempre. Das asco. Si realmente quisieras cambiar algo, harías una purga de cargos a tu alrededor que ya la quisiera Stalin. Te cargarías no solo a los corruptos, sino a todo aquel que alguna vez hizo algún chiste sobre la corrupción. A todo aquel que tiene la más mínima sombra de duda – es imposible, tendrías que empezar por hacerte el harakiri, y eso debe doler mucho y ser muy desagradable. Impondrías medidas estrictas de transparencia radical, de publicación inmediata de todas las cuentas incluyendo el gasto en post-its. O en sellos. O en sobres, ya que estamos. Asegurarías que ni un solo euro entra o sale de tu partido y del Estado sin estar adecuadamente reflejado en cuentas a la vista de todo el mundo – sí, la tecnología podría ayudarte mucho en ese sentido… suponiendo que tuvieras el más mínimo interés en ello, claro. Harías públicas las agendas de todos los cargos públicos: con quién se reúnen, de qué hablan, con luz y taquígrafos, con Twitter y con declaraciones inmediatas, sin dejar lugar a la imaginación. Perseguirías a todo aquel que simplemente hable de corrupción: no solo al político al que se la proponen, sino al empresario o al lobbista que la insinúa. ¿Cómo podemos esperar, si ni siquiera reconoces aún los escándalos de Gürtel, que alguna vez sepamos quiénes fueron las personas que, en sus respectivas empresas, negociaron o autorizaron esos pagos? Queremos saberlo todo, de uno y de otro lado. Pero ni nos dejas, ni nos vas a dejar saberlo.

Si la corrupción te importase lo más mínimo, trabajarías para mejorar la calidad de la democracia. Te esforzarías por conseguir una separación de poderes real y efectiva, y no por qué partido nombra a qué magistrado en el tribunal de turno. Lucharías por cambiar la ley electoral para que de verdad representase la voluntad ciudadana, y no fuese un turbio instrumento más para que siempre gobernéis los mismos. Intentarías establecer vínculos entre representantes y representados, en lugar de convertirte en el zar que tiene el sacrosanto privilegio de repartir prebendas y cargos al hacer las listas. Establecerías controles ciudadanos de todas las actuaciones gubernamentales a todos los niveles que permitiesen exigir responsabilidades políticas inmediatas a quienes no cumplen, por acción o por omisión, con lo encomendado. No, no hablo de ideologías: hablo de metodologías. Hay tanto que hacer. Y es tan difícil, o imposible, pensar en ti o en tu partido para hacerlo…

¿Disculpas? ¿Comprender a los ciudadanos? ¿Hartazgo? ¿Indignación? Los indignados somos nosotros, presidente. Lo estábamos ya hace algunos años, y lo seguimos estando, ahora mucho más y con muchas más razones. Con muchas más evidencias. ¿Disculpas? No me hagas reír. O mejor, directamente: vete al carajo.

17
sep
14

Apple iWatch

Exactamente lo mismo que sacar el móvil para mirar la hora.

Reloj del siglo XX.

La misma gente a la que le parecía incómodo mi reloj de bolsillo abandonó el de pulsera porque ya tenía uno en el móvil (en el bolsillo). Ahora se comprarán un iWatch para evitar sacar el móvil del bolsillo cuando les llegue un correo.

Y mientras tanto el reloj, igual que el móvil, hará lo que Apple quiera que haga. Una declaración de la Free Software Foundation al respecto. La traducción, aquí.

05
sep
14

Cómo escribir japonés en Debian 7 “Wheezy”

A pesar de que solo faltan dos (2) meses para que el desarrollo de la actual Testing se congele con miras a convertirse en la próxima versión Stable aún no he publicado un método para Wheezy o Debian 7. Lo cierto es que acabo de darme cuenta de este fallo garrafal.

No pasa nada, en realidad el método que funcionaba con Squeeze sigue funcionando en Wheezy, así que no hay más que echarle un vistazo. Para escribir japonés en Debian 7.0 Wheezy sigue estos pasos.

 

31
jul
14

Cómo usar el diccionario de la RAE desde la terminal (y offline)

Este era un asunto pendiente desde que intenté añadir el diccionario de la RAE en mi queridísimo CASIO Ex-Word Data Plus 5:

img_prod_01_oNo me separo de él y es imprescindible para leer en japonés. Sería fantástico poder usarlo día a día en mis estudios en la Uned con el diccionario de español. Pero no se puede. ¡Cachis!

Y por eso la alternativa ideal era una versión del diccionario accesible sin conexión a internet. Y además en consola, todo ventajas. Gracias al fantástico blog Desde Linux esto no solo es posible sino que añadiremos diccionarios de inglés-español, español-inglés e inglés-inglés.

He adaptado el método que siguen en ese blog porque el suyo me daba un montón de problemas de permisos, pero de esta manera está chupao.

Abre una consola de root y sigue estos pasos:

aptitude install sdcv

wget http://lolabits.es/chonps/dic,9958339.tar

mkdir /usr/share/stardict && mv dic,9958339.tar /usr/share/stardict/dic.tar

cd /usr/share/stardict/ && tar -xvf dic.tar

Y ya está instalado todo.

¿Funcionamiento? Muy sencillo: en consola

sdcv -u drae persona

nos traerá el significado de diccionario de la voz persona.

Pero hay más diccionarios. Cuáles están instalados se puede comprobar con el comando

sdcv -l

Una consulta con el comando sdcv a secas seguido de la palabra deseada extiende la búsqueda a todos los diccionarios instalados, tanto los de inglés como el de la RAE.

Sabiendo esto, configurando un alias se vuelve todo más sencillo. Para ello abre el archivo .bashrc con tu editor favorito como usuario normal, no como root, por ejemplo:

nano /home/usuario/.bashrc

y añade al final la línea

alias drae=’sdcv -u drae’

Guarda y cierra. Sal de tu sesión de escritorio y vuelve a entrar. Ahora, cada vez que teclees en la terminal

drae palabra

consultarás el significado en el DRAE de palabra. Otra opción es introducir el comando sin argumentos, es decir:

drae

y a partir de ahí el programa estará corriendo y esperando, de modo que solo hay que darle la palabra que queremos buscar. Cuando termines sal con “Control + c”.

El mismo método se puede usar para configurar alias para el resto de diccionarios, cuyos nombres, más complejos y con espacios o caracteres especiales, se pueden incluir entre comillas. Este es mi configuración de alias para los diccionarios incluida en .bashrc:

#alias para el diccionario de la rae
alias drae=’sdcv -u drae’

#alias para los diccionarios de inglés-español y viceversa
alias spaeng=’sdcv -u “Spanish-English dictionary”‘
alias engspa=’sdcv -u “English-Spanish dictionary”‘

#alias para los diccionarios monolingües de inglés
alias oxford=’sdcv -u “Concise Oxford English Dictionary (En-En)”‘
alias wnet=’sdcv -u “WordNet (r) 1.7″‘

Copia y pega en tu archivo .bashrc y tendrás todos los diccionarios a golpe de un simple comando. Si estos comandos no te gustan, invéntate los tuyos propios.

IMPORTANTÍSIMO: El texto en WordPress, al menos con esta plantilla, intenta formatear las comillas como comillas de apertura y cierre. Es muy probable que si copias y pegas tal cual no funcione. Reescribe las comillas simples y dobles antes de guardar el archivo.

Gracias a Desde Linux por la información. Sin ellos, impósibol.

Y sin la ayuda de Dyskette tampoco hubiera sido posible. Un millón de gracias

Y ahora, una petición:

Si alguien sabe cómo adquirir una versión de este diccionario (el de la Real Academia) para el CASIO Data Plus 5 e introducirla en una micro-SD o en la memoria interna del cacharrito, por favor, que no se lo guarde y me lo diga.

17
jul
14

Nueva estructuración de niveles.

Hola a todos:

He estado echando un vistazo a los temarios de la escuela de idiomas correspondientes a los niveles básico e intermedio y me he dado cuenta de que han variado respecto a los vigentes cuando yo estudiaba esos cursos. Por ello, como ya no encajan mis apuntes en las nuevas disposiciones de los contenidos, estoy modificándolos y adaptándolos a un nuevo formato en solo dos volúmenes: nivel básico e intermedio.

El nivel básico ya está confeccionado, tan solo resta ajustar el formato del texto y hacer correcciones menores. Podéis ver que los números de versión ya no empiezan por cero punto nosequé. A medida que encuentre errores los números irán subiendo, para poder distinguir unas versiones de otras, igual que si introduzco modificaciones mayores. En fin, lo mismo de siempre.

En cuanto al nivel intermedio, aún le falta trabajo pero estamos en ello. Durante el maratón de final de curso avancé mucho en el contenido, pero últimamente, como estoy preparando los exámenes de septiembre de la universidad, no tengo mucho tiempo. Dado que lo más probable es que no haya un curso de avanzado este año supongo que tendré mucho tiempo de acabarlos antes de que tenga que empezar los de nivel avanzado, y no como me pasó en el tránsito de básico a intermedio.

Para los nuevos: los documentos a que me refiero están disponibles en esta misma página, en la pestaña Descargas.

Espero que os sirvan, como digo siempre. Un saludo a todos los que me siguen y a todos los que se descargan mi trabajo. Hasta pronto.

11
jul
14

Yo también soy extremista.

Pues sí, qué quieres que te diga. Según la NSA, los que leen Linux Journal son unos extremistas. También si buscas “TAILS+Linux” estás fichado. Igual que si buscas “Tor”. Pues por lo tanto yo soy un extremista. Quizás debería dejarme la barba.

A este paso va a quedar poca gente que no sea sospechosa de algo…

LJ-Extremist-white-stamp

02
jul
14

筆で書き始めました

皆さん、こんにちは。

今週もブログで書いているよ。昨日何について書くかまだ決めなかったのに、夕方書道を練習始めた。

でも、何を書くほうがいい?実は俳句を書こうと思っているけど、まだ僕には難しいと思う。だから、きれいな漢字を書くことにした。仏教のおもしろい言葉はどう?

ついに「無心」を決めた。

それから、墨と石をとって、お互いにこすって、40分後、手が痛くて、練習始めた。まず、普通の白い紙で書いて、簡単だったとおもったけど、和紙を使ったと本当に感じが変わった。だから、いつも和紙を使うのほうがいいと思う!スペインでは和紙が高いけど…

これは僕の始めての漢字。写真は悪いけど、どう思う?

 

無心




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